Una serie de correos electrónicos y mensajes de texto recientemente dados a conocer, los cuales sugieren que un alto asesor y colaboradores del gobernador republicano de Nueva Jersey, Chris Christie, forzaron un embotellamiento como venganza política en contra de un alcalde demócrata, ha atraído un escándalo sobre el principal aspirante a la carrera presidencial del 2016 del Partido Republicano.

Las comunicaciones sugieren que el subjefe de personal de Christie y dos de sus principales colaboradores en la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey cerraron un par de carriles de acceso al puente George Washington desde Fort Lee, Nueva Jersey, hacia Nueva York, provocando días de embotellamientos y caos en el área de Fort Lee en septiembre pasado.

Christie había negado rotundamente que su oficina tuviera participación alguna en el cierre de los carriles; no obstante, los correos electrónicos demuestran lo contrario, en un hecho que ilustra por primera vez los extremos a los que los ayudantes de Christie llegaron con tal de intimidar a un político local que se volvió en contra del Gobernador durante una campaña en la que no tuvo competencia.

Christie emitió un comunicado ayer por la noche en el que afirmó que haría rendir cuentas a su asesor y que su comportamiento no era representativo mío o de mi administración en cualquier forma .

Estoy indignado y profundamente entristecido al enterarme de que no sólo fui engañado por un miembro de mi personal, sino que esta conducta completamente inapropiada y no autorizada se llevó a cabo sin mi conocimiento , manifestó Christie. Una cosa está clara: este tipo de comportamiento es inaceptable y no voy a tolerarlo, porque la gente de Nueva Jersey se merece algo mejor , abundó.

El incidente amenaza con romper la imagen nacional que Christie, el recientemente nombrado Presidente de la Asociación de Gobernadores Republicanos, ha cultivado cuidadosamente antes de una candidatura a la presidencia de la nación como un íntegro negociador bipartidista, que pone los intereses de los ciudadanos de su estado por encima de todo.

Durante semanas, los demócratas han alegado que los colaboradores de Christie provocaron el embotellamiento como un acto de represalia en contra del alcalde de Fort Lee, Mark Sokolich, un demócrata que no apoyó a Christie en su reelección del año pasado.

Al principio, los funcionarios de la Autoridad Portuaria afirmaron que los carriles de acceso al puente fueron cerrados como parte de un estudio del tránsito y Christie se burló constantemente de los periodistas y legisladores que hicieron preguntas sobre el asunto.