El primer ministro griego, Alexis Tsipras, sobrevivió el sábado a una moción de censura en el Parlamento, allanando el camino a la firma de un histórico acuerdo con Macedonia para resolver una disputa de larga data sobre el nombre del vecino país.

La moción de censura presentada por el partido opositor Nueva Democracia fue rechazada por 153 votos en contra y 127 a favor. Los rivales políticos de Tsipras lo acusaron de realizar demasiadas concesiones en el acuerdo, que debe firmarse el domingo.

Miles de griegos protestaron afuera del Parlamento contra el acuerdo con Macedonia, pidiendo la renuncia de Tsipras. La policía utilizó granadas de concusión y gas lacrimógeno para evitar que los manifestantes entraran al edificio.

"Este es un acuerdo que creo todo primer ministro griego querría", dijo más temprano Tsipras a la cámara.

Si hubiese perdido, el izquierdista electo en 2015 habría debido ceder su mandato al presidente del país, quien habría tenido que convocar elecciones anticipadas. El centro derechista Nueva Democracia aventaja al partido del primer ministro en los sondeos de opinión.

Grecia ha mantenido una disputa con Macedonia desde 1991 por el nombre de la ex república yugoslava, argumentando que podría implicar reclamos territoriales sobre la provincia griega de Macedonia y la apropiación de la antigua cultura y civilización griega.

El tema es profundamente emotivo para muchos griegos. El sábado, los manifestantes afuera del Parlamento gritaban "¡traidor, traidor!" mientras los legisladores debatían.

"Estoy furioso", dijo Theologos Ambotis, un monje de 69 años. "Ceder el nombre es ceder territorio. Macedonia y Alejandro Magno es historia y cultura griega, y ellos simplemente lo están regalando a Skopie", agregó.

Bajo los términos del acuerdo, el país será conocido como "República del Norte de Macedonia" y Grecia levantará sus objeciones a que el país con el nuevo nombre se una a la Unión Europea y la alianza militar de la OTAN.