São Paulo. El candidato izquierdista a la presidencia de Brasil, Fernando Haddad, se dijo dispuesto a ir hasta la enfermería para debatir públicamente con el ultraderechista Jair Bolsonaro, su rival en el segundo turno del 28 de octubre, ausente de los debates desde que fue apuñalado en un mitin en septiembre.

“Voy a la enfermería que él quiera, no hay problema. Los brasileños precisan saber la verdad. Si hay fake news, vamos a tratar eso como adultos (...) y sin hacer niñerías en internet aprovechando la buena fe de las personas”, afirmó Haddad tras enterarse de que el excapitán del Ejército —vencedor en la primera vuelta con un contundente 46% de los votos— no acudiría al primer debate previsto para hoy.

Haddad, del Partido de los Trabajadores, concedió una entrevista a la prensa extranjera en un hotel de São Paulo, en medio de sus intensas negociaciones para tejer alianzas de cara al balotaje.

Previamente, el candidato designado por el encarcelado expresidente Lula admitió su “recelo” de que Bolsonaro rehusara debatir antes de la segunda vuelta.

“En un debate no te puedes acobardar, va a tener que hacer frente. Las actitudes cobardes en las redes sociales no son posibles en un debate cara a cara”, expuso.

Haddad reconoció las dificultades que tendrá para darle la vuelta a la elección más polarizada de las últimas décadas en Brasil. “Enfrentamos un desafío enorme porque todo el establishment brasileño apoya a la candidatura de extrema derecha”.

“Aquí el mercado financiero prefiere al candidato de extrema derecha por su programa de venta del patrimonio nacional, básicamente pensando en lucros rápidos”, dijo.