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Unos 30 países pactan compartir información y coordinar esfuerzos para frenar la inmigración ilegal
Una treintena de países europeos acordaron compartir información actualizada sobre movimientos migratorios para anticiparse a crisis como la de 2015, ante el aumento de desplazamientos.

Una treintena de países europeos, reunidos en la cumbre de la Comunidad Política Europea celebrada este lunes en Armenia, han acordado compartir información actualizada sobre movimientos migratorios para anticiparse a crisis como la de 2015, ante el aumento de desplazamientos a consecuencia de las guerras en Sudán, el Cuerno de África y Oriente Próximo.
El acuerdo, que amplía el firmado en la anterior de edición de esta cumbre, celebrada en Dinamarca en octubre de 2025, incorpora por primera vez un mecanismo de vigilancia y monitoreo conjunto, así como medidas específicas contra las redes de tráfico de personas y una mayor coordinación con organismos internacionales como ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones.
Entre los firmantes figuran un total de 33 países como Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Portugal, Suiza o Grecia, según un comunicado conjunto difundido por la oficina del primer ministro británico, Keir Starmer. España, sin embargo, no figura entre los países adheridos al acuerdo.
En la pasada cumbre de Copenhague, un primer grupo de 16 países coincidió en la necesidad de apoyarse mutuamente en sus esfuerzos en la lucha contra el tráfico de personas, por acelerar los retornos de los migrantes a sus países de origen, o en la gestión eficaz de la migración en origen, entre otros asuntos.
"Este año, ante el importante desplazamiento de población en Sudán, el Cuerno de África y gran parte de Oriente Próximo, estas prioridades siguen siendo tan vitales como siempre y, basándose también en las lecciones aprendidas de la crisis migratoria de 2015 y para evitar una situación similar en el futuro, los líderes han acordado la mejor manera de prepararse y coordinar los esfuerzos", se lee en el texto, ahora con el apoyo de más países.
Entre las novedades del acuerdo figura un sistema para que los países compartan información y monitoreo actualizados para brindar el mejor apoyo posible a la preparación y a una respuesta coordinada. También han reforzado su apuesta por atacar las cadenas de suministro de las redes de tráfico, incluyendo sanciones no solo contra los traficantes sino contra quienes les prestan apoyo logístico y financiero.
El texto subraya además la necesidad de cerrar nuevos acuerdos de retorno con países de origen y tránsito, combinando "todos los mecanismos, políticas e instrumentos diplomáticos" para agilizar las devoluciones y reducir la presión sobre los sistemas de asilo nacionales.
Los líderes también han puesto el foco en la asistencia humanitaria como herramienta preventiva, apostando por intervenciones dirigidas a frenar los flujos desde el origen, en colaboración con organismos como el ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones.
Además, han subrayado la necesidad de identificar oportunidades para "intervenciones específicas" que ayuden a quienes lo necesitan y disuadan los flujos desde su origen, además de garantizar que las leyes nacionales e internacionales "estén protegidas contra los abusos", para que "la asistencia pueda dirigirse a quienes la necesitan".
