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¿Igual para todos? El dilema de repartir una gran herencia

Opinión
Un padre tiene tres hijos y un patrimonio de 60 millones de pesos. Durante años lo ha construido para brindar seguridad y bienestar a su familia. Cuando llegue el momento de transferirlo, ¿la solución más justa será dejar 20 millones a cada uno?
En los patrimonios, la respuesta puede ser más compleja de lo que parece. Cada familia tiene circunstancias distintas: algunos hijos desarrollaron una carrera independiente de los negocios familiares; otros se incorporaron a las empresas de la familia; algunos emigraron y están sujetos a una realidad fiscal y jurídica diferente; y otros han recibido donaciones, inmuebles o participaciones empresariales.
Surge entonces una pregunta fundamental: cuando los titulares de un patrimonio buscan ser “justos”, ¿qué significa realmente justicia? ¿Se pretende igualar el valor económico recibido, la propiedad, el poder de decisión, el control de las empresas o las condiciones económicas de cada heredero?
La llamada ecualización patrimonial, entendida como la búsqueda de una distribución equilibrada entre los herederos, no necesariamente consiste en entregar activos de igual valor. Por ejemplo, heredar 50 millones de pesos en activos líquidos no representa lo mismo que recibir el 50% de una empresa valuada en 100 millones. Aunque el valor nominal sea equivalente, existen diferencias en liquidez, riesgo, generación de ingresos, control y capacidad de decisión.
Además, la propiedad y el liderazgo empresarial no deben recaer en las mismas personas. Los futuros líderes pueden seleccionarse con base en sus capacidades y méritos, no únicamente por pertenecer a la familia. En estos casos, otros activos —como inmuebles, seguros de vida o activos financieros— pueden utilizarse para buscar un mayor equilibrio entre quienes reciben participaciones en la empresa y quienes no.
Frente a esta complejidad, resulta fundamental diseñar una estrategia durante la vida de los titulares del patrimonio. Esta debe contemplar la preparación gradual de las siguientes generaciones para comprender y asumir las responsabilidades asociadas con la titularidad de un gran patrimonio.
La planeación requiere una visión multidisciplinaria. Abogados, fiscalistas, asesores financieros y especialistas en dinámica familiar, coordinados por un asesor patrimonial (Wealth Planner), aportan perspectivas complementarias.
En familias globales, la complejidad aumenta ante distintas residencias fiscales o activos en diversos países. Por ejemplo, México prevé un tratamiento fiscal favorable para ciertos ingresos por herencia o legado, sujeto al cumplimiento de los requisitos aplicables, mientras otras jurisdicciones pueden gravar las herencias o el patrimonio. También deben considerarse los procedimientos legales para administrar y transmitir activos en el extranjero. Esto resulta relevante para la ecualización patrimonial, cuyo cálculo puede verse afectado si no se consideran los aspectos fiscales y legales aplicables a cada beneficiario.
Otro elemento indispensable es la comunicación. Una estructura patrimonial puede estar adecuadamente diseñada y, aun así, generar diferencias familiares si se desconocen las razones detrás de las decisiones. Si un hijo es designado para asumir responsabilidades en la empresa familiar, explicar los criterios que sustentan esa elección puede contribuir a una transición ordenada.
Algunas recomendaciones prácticas son:
- Definir qué significa “justicia” para la familia y qué se busca igualar.
- Identificar las transferencias realizadas durante la vida.
- Distinguir entre patrimonio, propiedad, beneficio económico y control.
- Analizar las circunstancias de cada heredero, la ubicación de los activos y sus implicaciones fiscales y legales.
- Preparar a la siguiente generación y comunicar oportunamente las decisiones.
- Revisar periódicamente la estrategia con un equipo multidisciplinario.
Cuando una familia tiene un patrimonio complejo, la justicia no necesariamente consiste en dividirlo en partes iguales. El desafío consiste en definir qué se busca igualar y diseñar con anticipación una estrategia que considere patrimonio, control, liquidez, circunstancias personales, fiscalidad y continuidad familiar.
*High Value Individuals, BBVA Banca Patrimonial y Privada