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¿Cómo beneficia a tu bolsillo la competencia entre tiendas de autoservicio? Esto dice Banxico
Un estudio del Banco de México destaca que la competencia entre cadenas de autoservicio en el país favorece la reducción de precios en productos como alimentos y bebidas, que representan el mayor gasto de los hogares, principalmente en el segmento de bajos ingresos.

SUPERMERCADO CITY MARKET LA COMER . FOTO: HUGO SALAZAR / EL ECONOMISTA .-HSS
Una mayor competencia entre cadenas de autoservicio tiende a generar una reducción en el precio de alimentos y otros productos, lo cual favorece al bienestar de los hogares del país. Además, existen otros beneficios para el consumidor, entre ellos mayor calidad y variedad en los artículos de venta, reveló un estudio del Banco de México (Banxico).
Los alimentos y bebidas constituyen el principal rubro de gasto de los hogares mexicanos, al representar alrededor de 38% de su gasto corriente. En el decil de menores ingresos, esta cifra sube hasta 52%, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gatos de los Hogares (ENIGH), del Inegi. Durante las últimas décadas, las cadenas de autoservicio se han consolidado como uno de los principales canales de distribución de estos productos, concentrando una proporción creciente de las ventas al menudeo en el país.
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Ante ese escenario, Banxico concluyó que ciudades con mayor número de supermercados se asocian con menores precios. Sin embargo, los resultados también muestran que la entrada de una nueva cadena no necesariamente disminuye los precios.
Las estimaciones indican que la competencia en tiendas de autoservicio, medida a través del número de cadenas de retail y la entrada de nuevos supermercados en una ciudad particular, tiende a disminuir la variación anual de los precios de una canasta homogénea de bienes, aunque el efecto estimado era mayor antes de la pandemia relativo al periodo 2020-2023, señaló.
Calidad, otra ventaja de la competencia entre supermercados
Sin embargo, hay otros beneficios. Más allá de su influencia positiva sobre los precios, la competencia económica puede beneficiar a los consumidores de otras formas.
Por ejemplo, podría incentivar a las empresas a mejorar la calidad y a ampliar la variedad de sus productos. Asimismo, al promover una asignación más eficiente de los recursos y favorecer la entrada y permanencia de empresas, los mercados competitivos contribuyen a una mayor eficiencia productiva y al fortalecimiento de la actividad económica.
“Por ello, preservar condiciones de competencia efectiva resulta fundamental para el funcionamiento eficiente de los mercados y el bienestar de los consumidores”, dice el Banco de México.
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