Durante la segunda mitad del 2013 empezamos a ver cambios en la visión que tiene Estados Unidos sobre sus mejoras con respecto a la crisis que ha vivido desde el 2008.

A partir de entonces las tasas de interés, tanto en nuestro país vecino del norte como en el mundo, han tenido una tendencia a la baja e incluso se han mantenido en sus mínimos históricos.

En diciembre se anunció la reducción de estímulos en la economía en Estados Unidos, con lo que el mundo parece ver la luz al final del túnel. Europa también espera mejorar su situación económica en el 2014. Las predicciones de los analistas muestran crecimiento para la mayoría de las economías desarrolladas, lo cual no se veía desde hace más de cinco años.

Parte de esta situación también se ha visto en México. Las tasas de interés se mantienen en sus mínimos históricos y también se espera que la economía mexicana tenga un crecimiento superior al visto en el 2013. Si se llega a dar este factor es probable que para inicios del 2015 comience a haber una subida en las tasas de interés en nuestro país.

En los últimos años hemos visto un incremento notable en los créditos otorgados tanto por parte de la banca de desarrollo como por parte de la banca de inversión.

Al parecer los bancos también quieren fomentar el desarrollo de México.

Una vez visto esto, vemos que este año es el último año que tenemos con tasas muy bajas y que ésta es nuestra última oportunidad de aprovechar esta situación.

LAS MEJORES OPCIONES

Cada quien sabe cómo le conviene sacar provecho a las tasas tan bajas que tenemos hoy en el mercado. Una muy buena opción es comprar una propiedad utilizando un ?crédito hipotecario.

Ahora los bancos están aumentando los plazos a los que otorgan estos créditos, aumentando el porcentaje de crédito sobre la propiedad y disminuyendo sus intereses. Tomando en cuenta este contexto, al parecer, es buen momento para hacernos de un patrimonio.

También el sector automotriz tiene beneficios. Cada vez son más las marcas de coches y los bancos que otorgan créditos con buenas condiciones para poder comprar un coche o cambiar el que tenemos.

En cuestiones personales, tanto los créditos personales a corto plazo como los intereses de las tarjetas de crédito han disminuido, lo que nos abre las puertas a poder utilizar estos instrumentos para hacer alguna remodelación en nuestra propiedad, tomarnos unas vacaciones o comprarnos eso que queremos desde hace tanto tiempo, sin pagar cantidades exorbitantes de intereses o tener que ahorrar durante años para poder lograr lo que queremos.

Al parecer es buen momento para poder pedir un préstamo de cualquier tipo y aprovechar los intereses que hoy están muy bajos o los plazos que hoy nos dan las instituciones financieras que nos permiten utilizar menos recursos de nuestro sueldo para pagarlos.

El autor es Asset Management de BBVA Bancomer.