La contingencia por el Covid-19 transformó muchos hábitos de los consumidores, uno de ellos el de las compras. Debido a las restricciones sanitarias, muchas personas optaron por el comercio en línea para adquirir desde su despensa hasta artículos para su trabajo, escuela o para entretenimiento.

Comprar en línea tiene sus ventajas como rapidez, eficiencia y ahorro de tiempo, pero hay algunos productos que antes de adquirirlos vía online es necesario revisarlos con más detenimiento o incluso, combinar la adquisición del  artículo, es decir, comprarlo online y recogerlo en tienda.

Existen algunos artículos en los que la experiencia de compra puede ser muy diferente si se hace de manera tradicional que de forma online. Es el caso de muebles, medicina, joyería, ropa y calzado, en donde entra en juego la experiencia física para corroborar su calidad, los materiales con que están hechos o incluso su caducidad.

Expertos en marketing digital señalan que hay algunos artículos en donde se recomienda hacer esa combinación de compra, también conocida como omnicanalidad, en donde el usuario puede buscar en internet determinado producto y acudir a la tienda física para corroborar el tamaño, peso, altura y materiales antes de adquirirlo.

Abraham Garza, director de marketing de Netpay, empresa que ofrece soluciones de pago, explicó que hay artículos que están diseñados para comprarse en línea como servicios en plataformas de streaming, libros, videojuegos o boletos de avión o conciertos; mientras que otros han evolucionado para su venta en e-commerce como son electrodomésticos, ropa, calzado, alimentos, entre otros.

“Hay que tener conciencia de que hay productos en donde la calidad está involucrada, la misma marca debe ser estandarte de calidad. Si no se conoce la marca o el producto, se debe ser cauteloso, es muy cómodo comprar en línea pero se corre riesgo. Se debe aprender a comprar en línea”, afirmó.

Combinación ganadora

A decir del directivo, en el caso de electrodomésticos, muebles, electrónicos y joyería es recomendable combinar los canales online y tradicionales para revisar las dimensiones, materiales, acabados, colores y texturas de cada insumo.

Por ejemplo para la ropa y calzado, lo mejor es conocer la tienda o marca de ropa antes de comprar. Si es una marca que el cliente siempre ha comprado o siempre usa, no hay problema, pero si se trata de probar alguna nueva, puede haber inconvenientes ya que las tallas pueden variar y ser más grandes, pequeñas o justas de lo que realmente son. Garza destacó que actualmente está de moda comprar ropa y accesorios en páginas o aplicaciones internacionales, por lo que las tallas y tipo de telas pueden variar de país en país.

Mientras que en los muebles o electrodomésticos, al verlos en línea no se puede calcular la altura, el peso, e incluso el confort, es algo que el consumidor puede probar hasta estar en la tienda física para sentarse, tocarlo y probar sí realmente le gusta y llevárselo a casa. De igual forma, el color también puede variar ya que en internet puede aparecer de un tono y al verlo físicamente puede variar.

“Comprar una sala puede ser fácil por internet, pero el confort es algo que tiene que probar, sentarse y ver si realmente le gusta, si se siente cómodo o si la textura es lo que busca. Aunque vengan las medidas, muchas veces las personas no lo dimensionan o incluso el color puede ser muy diferente entre lo que se ve en la tienda en línea y cuando se tiene físicamente”, aseguró. 

Para la joyería, también se debe tener cuidado y conocimiento de saber en dónde se compra, si se trata de una marca reconocida y que incluso brinde un certificado de que se trata de un artículo con garantía y autenticidad. 

Cuidado con su salud

En el caso de las medicinas, el directivo señaló que existen algunas medicinas o vitaminas que es recomendable acudir a comprarlas en físico para revisar la caducidad e incluso, cuando se trata de antibióticos se requiere de su receta médica para surtirlos. 

montserrat.galvan@eleconomista.mx