Tener un seguro de auto permite proteger nuestro vehículo contra diferentes riesgos como choques, robo o daños a terceros. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que el asegurado puede no estar protegido y la compañía se niegue a pagar el percance.

Si cuenta con una cobertura para su coche, es importante que conozca bien las acciones que podrían invalidar su póliza, los daños en que sí lo ampara y las exclusiones por las cuales la compañía puede rechazar cubrir el incidente.

José Alberto Loza, subdirector de Jurídico Contencioso de la aseguradora Quálitas, explicó que existen algunas situaciones que pueden llegar a invalidar la reclamación del contrato del seguro, y vienen establecidas en las condiciones generales de la póliza.

Gerardo Aramburu, director jurídico de Quálitas, indicó que una de ellas es cuando ocurre una compraventa fraudulenta o de estafa y que los asegurados las confunden con robo.

Precisó si el propietario decidió vender su vehículo pero le entregaron un cheque sin fondos y el asegurado solicita la reclamación del seguro, en este caso no aplica, debido a que no se trató de un robo como tal.

“Eso desde el punto de vista legal no es un robo, porque no hubo una privación del bien”, explicó.

Otra acción que puede invalidar la póliza del seguro es un cambio de uso o de servicio que se le da al vehículo.

El subdirector jurídico precisó que cuando el asegurado solicita a la compañía de seguros la existencia de un contrato manifiesta algunas características que tiene su vehículo, como el modelo y el tipo de uso que le dará. Con ello, se establece cuál es su riesgo y la prima que tendría que pagar.

Una vez que ya tiene su contrato y decide, sin informar a la compañía aseguradora, modificar el uso que le da, esto genera una variación en el riesgo que existe o la probabilidad de que ocurra un accidente, e inclusive puede causar que el siniestro sea rechazado por la compañía.

“Lo anterior da como consecuencia que la póliza que lo protege pueda estar no vigente o activa debido a que hubo una variación sobre la información contenida en este documento”, advirtió.

Loza señaló que esta situación se presenta frecuentemente y que muchos asegurados declaran que le darán un uso particular y posteriormente dan de alta sus vehículos en alguna plataforma tecnológica o para cualquier otro uso que no sea particular, lo que cambia el nivel de riesgo, e incluso, el deducible a pagar.

“No es lo mismo utilizar su vehículo para desplazarse a su centro de trabajo a tenerlo trabajando 12 o 24 horas expuesto a un accidente”, aclaró.

Otra acción que invalida una reclamación es por falsas o inexactas declaraciones. Esto sucede cuando una vez ocurrido el accidente se intenta cambiar la versión de cómo ocurrieron los hechos.

“Al momento de declarar quién iba conduciendo el vehículo muchas veces el asegurado, por temor, desconfianza o desconocimiento de la póliza, manifiesta que él no era quien iba conduciendo y señala a una tercera persona”, aseguró.

Enfatizó que si la aseguradora demuestra o acredita que esta situación no es verdad puede dar pie a que se cancele la protección que otorga el seguro.

Evite afectaciones

A decir de los directivos, todas las excepciones o anulaciones vienen estipuladas en la póliza del contrato, por lo que recomendaron leerlo para evitar futuros inconvenientes.

José Alberto Loza insistió en que en este documento también se encuentran todos los derechos y obligaciones que tienen los asegurados como consecuencia del contrato del seguro.

“En la póliza como tal se especifica todo el resumen de las coberturas que se tienen contratadas y se especifica cuáles son las condiciones generales aplicables”, indicó.

Gerardo Aramburu detalló que lo óptimo es que el asegurado conozca sus condiciones generales, así como sus derechos y obligaciones y los pasos a seguir una vez ocurrido el accidente.

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