El confinamiento en los hogares derivado de la pandemia de Covid-19 cambió el estilo de vida de las personas y en el caso de México, de las mujeres quienes, en su mayoría, son jefas del hogar.

En este sentido el estudio La Consumidora Mexicana Post Covid-19 y el Impuesto Rosa, arrojó que debido a la coyuntura actual, las mexicanas tuvieron algunos cambios en sus hábitos de compra que deja lecciones a futuro como una mejor cultura del ahorro para afrontar emergencias así como la tendencia en aumento sobre las compras por comercio electrónico, pero a su vez, a pesar de que las cadenas comerciales cuentan con su canal de supermercado en línea, 53.4% de las mexicanas destacaron su preferencia por las compras físicas en el establecimiento.

Dentro de la categoría de Nuevos Hábitos, las consumidoras adoptaron las compras por Internet con 57.7%; compras del supermercado en línea con 15.5% y 12.4% respondió que programa sus compras al salir. Estos resultados también se contrastan de manera generacional ya que en las compras del supermercado en línea, las mexicanas consultadas que pertenecen a la generación Baby Boomer y Z dijeron no hacer dichas compras por esa vía; mientras que aquellas pertenecientes a las generaciones X y millennials afirmaron sí hacerlo con 7.1 y 20.6% respectivamente.

“Las mujeres en un 56.3% están previniendo tiempos difíciles y contrasta mucho con las tendencias que vemos en México a nivel nacional (...) ahora con todo este fenómeno que pasamos del Covid, llama mucha la atención que más que un hábito o un cambio de hábito de consumo, lo vemos como un cambio de conciencia y sectores que antes no lo hacían, están ahorrando previniendo tiempos difíciles”, dijo Fernando Coronado, socio fundador de Innovative Marketing & Consultating,  firma que realizó el estudio.

Impuesto rosa, ¿tema de equidad?

El estudio también abarca al impuesto rosa, una tarifa, que consiste en el aumento en el precio de productos dirigidos al sector femenino a diferencia de los enfocados al público masculino.

Fernando Coronado añadió que en el estudio existen diferencias significativas entre cada generación, donde agregó que las mujeres mayores de 40 años muchas veces no suelen fijarse en el precio del producto que adquieren respecto de la misma versión pero enfocada al consumidor masculino.

Además, la estudio arrojó que, sólo 38% de las consumidoras conocía el concepto del impuesto rosa, siendo la generación X con 78.6% quienes respondieron mayor conocimiento del tema, en cambio solo  25% de las Baby Boomers dijo saber el significado de dicho concepto.

“Detectamos que las personas mayores de 40 años están muy ‘casadas’ con las marcas, tienen menos inquietud por ver opciones”, dijo.

Coronado añadió que, a las encuestadas que desconocían el concepto de este tipo de impuesto y se les explicó su significado se les volvió a preguntar si con ello cambiarían algún hábito, sin embargo las respuestas arrojaron que no.

“Ya hay un vínculo, hay temas más emocionales hacia ciertos productos y marcas que les generan empatía”, destacó el socio fundador de Innovative Marketing & Consultants.

En cambio, las nuevas generaciones respondieron que, al saber cómo es aplicado dicho gravamen, les causó molestia.

“Lo contrastamos con las centennials, con las de la generación Z, que están mucho más informadas, digitalizadas y menos casadas con las marcas. Ellas sí tienen esta apertura y por supuesto que les molesta mucho estar conscientes de que les cobran más por su género”, comentó.

Las mexicanas encuestadas respondieron que el producto en el que han detectado un costo mayor respecto a la versión masculina ha sido en los rastrillos, con 24 por ciento.

“Sabiendo que existe un precio mayor en productos para mujeres que para hombres en categorías de higiene y belleza, hay razones justificables como beneficios, ingredientes y calidad y otras no justificables que generan molestia e inconformidad ya que sólo están asociadas a la apariencia como empaque y estrategia de marketing”, se lee en el estudio.

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