“Bienvenidos al centro distribuidor de pescados y mariscos más grande América Latina”, así es como un anuncio de una de las entradas del mercado de La Viga recibe a sus visitantes en un Viernes Santo donde las vías que rodean a este centro lucen congestionadas debido a la entrada y salida de los vehículos.

No es para más, ya que de acuerdo con Fernando Gutiérrez Ambriz, encargado del Comité de Vigilancia del mercado de La Viga, en esta temporada, la afluencia de personas va de 8,000 a 9,000 personas por día.

Al ingresar, es inevitable percibir el aroma a pescado y mariscos, algunos tapan sus narices, otros simplemente siguen su camino.

Al alzar la mirada se percibe un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) supervisando desde las alturas la actividad del lugar. La música que se escucha es difícil reconocerla, ya que la mayoría de los locales tiene en reproducción diferentes pistas musicales.

No hace falta ir hasta adentro del mercado para encontrar a algunas personas que instalaron puestos ambulantes donde comienzan a ofertar los diferentes productos que tienen: salsas, condimentos, verduras, galletas, todo lo necesario para complementar los platillos que los mexicanos preparan en esta temporada de Semana Santa.

Más adelante, el paso se vuelve lento, algunas personas se detienen en los locales a preguntar, comparar o comprar, otras simplemente caminan con precaución para evitar caer en el piso mojado. Los pasillos de vuelven por un momento intransitables.

Camarones con precios de hasta 180 pesos por kilo, mojarras de 55 pesos el kilo, así como filetes, ostiones o pulpo, todo lo que requiera es posible encontrarlo en La Viga.

“¿Qué va a llevar?”, dicen los vendedores que se muestran ajetreados ante la cantidad de personas que arriban buscando con anticipación o de última hora sus alimentos para compartirlos con amigos o con la familia.

Eugenio Rincón llegó por la mañana en compañía de su esposa para comprar juntos lo necesario para la comida familiar.

“Sabíamos que esto iba a estar a reventar, pero no pudimos venir hasta hoy y comprar todo”, dijo.

En cuanto a los precios que los comerciantes ofrecían, Eugenio aseguró que no se llevó ninguna sorpresa.

“Por fortuna en donde compramos, los precios han sido buenos, la mayoría maneja el mismo y en general yo he visto a las personas que adquieren sus cosas sin ningún problema o que les parezca que haya un precio alto”, comentó.

PROFECO, ATENTA

Ante el incremento en el consumo de pescados y mariscos en esta época, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó los precios mínimos, máximos y promedio que los establecimientos deben ofrecer a los consumidores.

En el mercado de La Viga no fue la excepción, y la Profeco se hizo presente instalando alrededor de toda el área, cinco básculas así como personal con chalecos distintivos que auxiliaron a los consumidores a supervisar que los productos fueran vendidos conforme a lo establecido así como que la cantidad vendida fuera real.

Al respecto, Abraham Sánchez, jefe del Departamento de Verificación de Normas Oficiales Mexicanas de la Profeco destacó que todos los distribuidores fueron supervisados con el fin de evitar malas prácticas al momento de vender sus productos.

“Nos encargamos de verificar que todos vendan lo que realmente ofrecen, revisamos básculas y supervisamos que ofrezcan a los consumidores  diversas opciones de compra y éstos ejerzan un consumo responsable”, dijo.

Incluso, era perceptible que la mayoría de los locales mostrarán sus productos con letreros brindados por la dependencia donde se mostraban tanto los precios del producto, como los números de la Profeco en caso de que quisiera realizar alguna denuncia.

Sánchez destacó que hasta el último reporte no se presentaron denuncias por parte de los consumidores.

Más adelante se encontraban tres trabajadores de la Procuraduría con una báscula certificada que ayudaba a los consumidores a verificar, de manera gratuita, que tuvieran la cantidad exacta de los productos comprados.

SALDO BLANCO

En cuanto a la seguridad de los visitantes, Gutiérrez Ambriz, reportó que hasta el momento se presentó un saldo blanco en las instalaciones, sin embargo también dejó en claro que no se debe bajar la guardia.

“En esta jornada aunque la afluencia de gente ha sido mucha, no se ha presentado algún percance, ha sido muy tranquila, hemos notado que hay menos autos que llegan, pero la cantidad de gente que llega caminando o en transporte público ha dicho mucha”, agregó.

En cuanto a la seguridad, el encargado del Comité de Vigilancia de La Viga recalcó el papel de colaboración que existe entre el mercado y las autoridades capitalinas.

“Tenemos ayuda de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y de Protección Civil tanto afuera como adentro del mercado en caso de algún percance”, destacó.