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Finanzas Personales

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Los seguros de vida protegen nuestros ingresos futuros (2 / 2)

Dos mecanismos que están más encaminados al cumplimiento de nuestras metas futuras y también ofrecen protección en caso de que lleguemos a faltar, Seguros dotales y Seguros con inversión.

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En la primera parte mencionamos dos de los seguros de vida más conocidos: el ordinario de vida y el temporal. Ahora hablaremos de otros dos mecanismos que están más encaminados al cumplimiento de nuestras metas futuras y también ofrecen protección en caso de que lleguemos a faltar:

3. Seguros dotales. Son aquellos que sirven para cumplir una meta debido a que están diseñados para pagarnos la suma asegurada al final del plazo contratado o antes, en caso de fallecimiento.

Quizá el mejor ejemplo de los seguros dotales es el seguro educativo, que nos permite garantizar la educación superior de nuestros hijos.

Están diseñados de tal manera que cuando cumplan 18 años (plazo contratado) se entregue la suma asegurada. Si el padre fallece antes, la compañía de seguros paga la suma asegurada en ese momento. Pero hay productos diferentes, por lo cual en algunos casos la compañía sólo paga todas las primas restantes, de tal manera que el seguro se mantiene vigente hasta que nuestros hijos son mayores de edad.

Hay también seguros dotales que están diseñados para nuestro retiro debido a que nos dan la suma asegurada garantizada al momento de cumplir 60 o 65 años.

4. Seguros con inversión. Son seguros de vida que permiten al asegurado, además de su protección, la posibilidad de invertir parte de la prima en portafolios creados por la compañía de seguros.

Un ejemplo son aquellos seguros de retiro que no cuentan con una suma asegurada garantizada, sino que el monto que entregará la compañía aseguradora depende del monto ahorrado por nosotros y los rendimientos generados.

Uno de los grandes problemas de este tipo de seguros con inversión es que suelen ser muy caros. Los gastos de adquisición y administración de las compañías de seguros suelen ser superiores a las de empresas especializadas en inversiones. Además, pueden tener penalizaciones importantes en caso de que necesitemos disponer de nuestro dinero antes de cierto tiempo.

No obstante, algunos productos ofrecen bonos que premian la constancia y el ahorro y que pagan gran parte de los costos de administración que se generan durante la vigencia de la póliza.

Si uno tiene claras sus metas y logra comprometerse hasta el final del periodo, entonces, suelen ser productos muy eficientes. Tal es el caso del OptiMaxx Plus de Allianz, un producto excelente pero que se puede volver caro en caso de que uno no cumpla con las reglas para conservar el bono que ofrece.

Al contratar un seguro de vida, siempre tenemos que tener en cuenta los beneficios adicionales (opcionales) por incapacidad o invalidez total y permanente. Mucha gente los olvida; sin embargo, son esenciales ya que estas situaciones también nos impiden generar ingresos para el sostén de nuestra familia. Particularmente, el beneficio de doble indemnización por incapacidad total y permanente, pero también la exención del pago de primas futuras por esta misma causa.

¿En Udis o en dólares?

También es importante cuidar el poder adquisitivo de la suma asegurada (en aquellos casos donde es garantizada). Por lo anterior, es recomendable contratar estos seguros en Unidades de inversión (Udis), en pesos revaluables o en cualquier otro mecanismo similar que proteja la suma asegurada contra la inflación. En la mayoría de los casos, los dólares no son aconsejables: recordemos que en Estados Unidos también hay inflación, en promedio 3% anual, por lo cual en 20 años la suma asegurada en dólares puede perder la mitad de su valor.

Por otro lado, cuando tenemos un seguro de vida de largo plazo, debemos revisarlo por lo menos una vez al año. Para no olvidarnos de actualizar a los beneficiarios. Hay parejas que se divorcian y que se casan nuevamente. Pero que nunca se acordaron de cambiar al beneficiario de su seguro, lo cual puede representar un golpe durísimo par ala familia.

Finalmente, no debemos olvidar que parte importante de un seguro de vida es que nuestros familiares sepan que lo tenemos, porque a final de cuentas es una protección para ellos. En este sentido, es un acto de amor.

*Te invito a visitar mi página www.planeatusfinanzas.com - el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.

jlanzagorta@eleconomista.com.mx

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