Llegó el viernes, el día especial que esperó durante meses: al fin se dieron las condiciones para charlar con esa persona sobre ciertos temas empresariales. Todo está listo pero ¿sabe la forma en que debe llevar adecuadamente la comida en que cerrarán ese jugoso negocio? El proyecto que tanto ha planeado podría salir mejor si sabe explotar todos los momentos de la reunión.

Para cerrar un negocio podría ser suficiente con un buen producto, sin embargo, en algunas ocasiones se requiere de un empujón extra y las reglas de etiqueta pueden ser un buen apoyo.

La comida de negocios tiene el objetivo de establecer relaciones profesionales y personales.

Es el momento en que conoces y en el que se puede generar un poco más de intimidad o cercanía con un lado más humano de la otra persona o posible socio, pero siempre sin perder el objetivo, el cual es una relación profesional o comercial , comentó Álvaro Gordoa, especialista en Imagen Pública.

Si alguien quebranta alguna de estas reglas ceremoniales de comportamiento, se romperá lo que está establecido y esto puede afectar el buen camino de la sociedad.

Para el Colegio de Consultores en Imagen Pública, la forma en que nos comportemos, los modales y hasta las prudencias pueden influir en el rumbo de la negociación y del éxito, en este caso, de un negocio, el cual podría verse afectado por romper el protocolo o la etiqueta .

Los especialistas coincidieron en que la imagen pública es el mayor patrimonio que pueden tener los hombres de negocios, ya que se debe a lo que los demás perciben de su empresa.

Deben trabajar a conciencia los mensajes que se están enviando, la imagen física, los protocolos, la palabra, la imagen ambiental , aseguró Gordoa.

En la mañana otra alternativa

A pesar de que en la actualidad es muy utilizada la comida de negocios, no es el único momento en que se puede cerrar un trato y disfrutar de una buena degustación.

Álvaro Gordoa, especialista en Imagen en Pública, comentó que el desayuno de negocios es una buena alternativa.

Implica menos tiempo, son más baratos y no involucran alcohol. Además, no rompe el día ni afecta la agenda. El participante tiene una actitud más fresca porque no tiene presión de la oficina, no hay llamadas y puede hacer mejores negocios , detalló.

Las áreas en que más se utiliza

En la actualidad, la comida de negocios es más un pretexto.

En México se abusa de la comida de negocios. Las empresas internacionales, de hecho, cada vez más tienen una política de menos comidas y más gente en oficina, para controlar gastos , comentó Álvaro Gordoa, experto en Imagen Pública.

Especialistas coincidieron en que la idea es enamorar a la contraparte y las áreas en que más se acostumbra son las siguientes:

  1. Sector financiero (seguros, bancario)
  2. Ventas
  3. Legal y abogados
  4. Política
  5. Farmacéutico

El protocolo

Antes

  • Elegir un establecimiento conocido que envíe el mensaje que desea: lujoso, sencillo, reservado o austero.
  • Es importante que el acompañante se sienta cómodo y en confianza.
  • Se debe llegar 10 minutos antes de la cita y siempre antes que el invitado.
  • La mesa debe estar reservada a su nombre o el de su empresa.

Durante

  • El invitado debe elegir el lugar que desee.
  • Iniciar la conversación con temas cotidianos para generar confianza, por ejemplo, clima o deportes.
  • Primero debe ordenar platillo el invitado.
  • Elegir cosas similares a lo que pidió el interlocutor.
  • Escoger platillos fáciles de comer.
  • No poner el teléfono celular en la mesa, ya que podría parecer que hay algo importante que atender.
  • Para establecer el ritmo de la plática: mientras uno habla, el otro come.
  • Es permitido tomar bebidas alcohólicas, si el posible socio lo hace.
  • No extender la comida durante más de dos horas, para evitar el aburrimiento.
  • Toque el tema al pedir los postres.
  • Al terminar la comida, el que tiene deseo de hacer negocios es quien paga.
  • En caso de que exista un error extraordinario en la cuenta, se tiene que hacer saber. Eso demuestra interés en el negocio y en las finanzas.

Después

  • En ningún momento debe dominar la impaciencia.
  • No presionar al posible socio con una respuesta rápida sobre el negocio.
  • Darle seguimiento al negocio mediante una llamada telefónica o un correo electrónico. Se pueden realizar dos días después de la comida para que se note que hay interés.

salomon.rodriguez@eleconomista.mx