México es uno de los países más activos en cuanto al envío de remesas en el mundo. Según datos del Banco Mundial, en el 2017 nuestro país fue el cuarto mayor receptor de dinero, y de acuerdo con el Banco de México (Banxico), se recibieron 28,771 millones de dólares, 6.6% más que en el 2016.

Sin embargo, los tiempos han cambiado, y el apoyo de un familiar en otro país puede darse mediante el envío de dólares en efectivo, entre cuentas bancarias e incluso con el uso de monedas virtuales, aunque cada opción conlleva ciertas consideraciones que no deberían de tomarle por sorpresa.

MODALIDADES DE ENVÍO TRADICIONALES Y NUEVAS

En el mercado de las remesas se pueden distinguir tres tipos de envío de remesas: en efectivo; mediante transferencias bancarias, y en activos virtuales.

En el primer caso, tradicionalmente una persona acude a un establecimiento de transferencia de dinero en efectivo, como Western Union, MoneyGram o Vigo, y sin necesidad de una cuenta bancaria puede enviar una cantidad que se puede recibir en México en establecimientos como Elektra, Coppel, Oxxo, etcétera.

La recepción de dinero en establecimientos retail está siendo desplazada por una modalidad de transferencias a través de canales digitales, mediante los cuales con tarjeta de crédito, débito e incluso tarjetas prepagadas, se puede enviar dinero que puede ser cobrado en efectivo, explicó Rodrigo García Estebarena, director general y vicepresidente de Western Union en México.

“El cobro en establecimientos retail apenas crece entre 2 y 4% a nivel mundial (...) mientras que en canales digitales crece en transacciones por arriba de 20% al año”, dijo a El Economista.

Mientras que el envío de efectivo tiene comisiones que equivalen de 7 a 8% del total del dinero enviado, los canales digitales ofrecen costos de entre 3 y 5% de la cantidad enviada.

Por otra parte se encuentran las transferencias que se realizan desde la cuenta de un banco estadounidense (como Bank of America o Citi) a uno mexicano, o bien, a la filial mexicana, como puede ser el caso de Citibanamex.

El envío entre bancos también se puede hacer desde una tarjeta de crédito o débito, y cobra comisiones muy variadas, que según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) pueden ir desde 4% sobre el monto enviado.

ENVÍOS TAMBIÉN SON POSIBLES MEDIANTE CRIPTOMONEDAS

Por último, los activos virtuales también han destacado como una de las principales alternativas para el envío de dinero.

A través de un exchange o casa de cambio virtual, una persona puede comprar el equivalente a 500 pesos en bitcoins, por ejemplo (que serían alrededor de 0.0043 bitcoins al tipo de cambio del 8 de agosto del 2018), y enviarlos a otra persona que decida mantener la cantidad en bitcoins, o bien, cambiarlos por pesos.

Las comisiones en monedas virtuales son sumamente bajas (van desde 0.1 hasta 0.8% sobre el monto adquirido, dependiendo de la cantidad de divisas virtuales que se compren); sin embargo, el problema con el envío de remesas en criptomonedas es la volatilidad que puedan tener.

“Si alguien decidiera comprar un bitcoin para enviarlo ahorita, por ejemplo, podría costarle alrededor de 120,000 pesos. No obstante, cuando otra persona quiera cobrarlo, podría valer 118,000 pesos, o bien, 122,000 pesos, y eso en cuestión de horas”, advirtió Raúl Aceves, asesor financiero independiente.

ENTONCES, ¿CUÁL ME CONVIENE?

A decir de Rodrigo García, para elegir el mejor medio de envío de remesas, una persona debe comparar las comisiones, así como el tiempo de envío (algunos pueden tardar hasta tres días, mientras que en otros sistemas es cuestión de instantes) y la cercanía que hay al punto de venta cuando se quiera cobrar o enviar las remesas.

Además, el directivo recomendó conocer los horarios de apertura de cada sistema de envío o sucursal, y poner especial énfasis en la atención que cada servicio le brinde.