Al iniciar el año, la mayoría de las personas se fijan algunos propósitos financieros para mejorar sus finanzas personales tales como liquidar sus deudas, ahorrar más, invertir o contratar algún seguro.

Si bien está práctica es muy común en los adultos, este tipo de objetivos también se pueden inculcar a los niños para ayudarles a ahorrar y adentrarlos un poco más en temas relacionados con el dinero.

Platicar con los más pequeños del hogar sobre finanzas pareciera algo complicado, sin embargo, introducirlos desde niños, en especial al iniciar un año, y ayudarlos a fijar metas de acuerdo con su edad es una buena oportunidad para que adquieran conocimientos sobre la forma de administrar mejor su dinero para alcanzar sus metas, además de forjar en ellos este tipo de hábitos.

Samuel Salinas, director general de la empresa especializada en marketing Profitmakers, explicó que lo mejor es inculcar desde muy pequeños hábitos financieros sanos para que continúen con ellos cuando crezcan, y que mejor si se hacen junto con toda la familia.

Pasos pequeños

La mejor manera de enseñar a los niños sobre finanzas es a través de fijar metas que lo ayudarán a ahorrar, para ello, es necesario poner objetivos claros y sencillos, primero a corto plazo y después de cumplirlos, establecer otros a mediano plazo.

En palabras de Salinas; cuando los niños son más pequeños, ahorrar por ahorrar parecerá aburrido, por ello, lo mejor es empezar con metas pequeñas y a corto plazo como puede ser la compra de algún juguete o accesorio, para después dar paso metas un poco más grandes como la compra de alguna consola de videojuego o algún curso que le interese al menor.

“Es importante poner objetivos realistas que se puedan cumplir en un lapso determinado, además de que esto empodera a los niños. Si hacemos ese ahorro lúdico y con juegos, desde pequeños comienzan a tomarle amor a este hábito”, afirmó.

En tanto, la empresa Fintech de crowdfunding inmobiliario recomendó evitar a toda costa poner plazos largos, mientras más sencilla y rápida sea la meta de alcanzar, será más claro para los menores entender los frutos de su esfuerzo.

Cochinito, su primer gran amigo

Para iniciar a los más pequeños en el hábito del ahorro, los expertos coinciden en que la mejor alternativa es utilizar diferentes herramientas para ver cómo crecen sus ahorros con el paso del tiempo, una de ellas es a través de las alcancías.

“La alcancía siempre son un medio interesante, el guardar el dinero en una alcancía es una experiencia muy linda por el hecho de meter dinero en un recipiente y ver cómo aumenta”, afirmó el director de Profitmakers.

Las alcancías son recomendables para niños entre 5 y 9 años; mientras que para los mayores de10 la opción es abrir una cuenta de ahorro infantil, este tipo de plásticos les ayudan a perder el miedo al dinero bancarizado además de enseñarles cómo funciona una tarjeta y las instituciones financieras que las manejan.

Respecto a las cuentas bancarias, la empresa especializada en servicios financieros Crédito Real resaltó que la mayoría de los bancos ofrecen cuentas diseñadas para niños, las cuales se caracterizan por no cobrar comisiones y la flexibilidad de ingresar o retirar el dinero de los menores libremente.

Dar seguimiento a sus metas

Ahorrar no solamente implica dejar el dinero en el cochinito y no hacer cuentas, para el director de Profitmakers, una vez definida una meta de ahorro, también se debe dar seguimiento a la cantidad ahorrada así como establecer un plazo para llegar a ella. Lo recomendable es sentarse a hablar con los pequeños, mínimo, una vez al mes y revisar cómo van creciendo sus ahorros.

“Es una plática necesaria en las familias, sentarse a hablar de dinero debería convertirse en un nuevo hábito que las familias deben desarrollar. Sentarse a hablar con el niño para preguntarle cómo van sus ahorros y si quiere seguir ahorrando”.

montserrat.galvan@eleconomista.mx