Cuando una persona ha trabajado por salarios toda su vida laboral (es decir, contratado por uno o varios empleadores, con una jornada laboral y un pago periódico), es común que tenga problemas en el ámbito fiscal cuando comienza a hacer trabajos como freelance.

A decir de los expertos, esto se debe principalmente a que en esta modalidad el trabajador debe hacer su contabilidad, que de no cumplirse, le impedirá recibir pagos e incluso puede ameritar sanciones de la autoridad.

Si éste es su caso, hay que tomar en cuenta que se deben cumplir varios requisitos previos para comenzar a hacer facturas por brindar servicios independientes.

IDENTIFIQUE SU RÉGIMEN

Lo primero que debe identificar una persona es su régimen fiscal, ya que de esto dependerán las obligaciones fiscales que debe cumplir.

Recordemos que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) identifica cinco regímenes fiscales para personas físicas: asalariados, honorarios (servicios profesionales), arrendamiento de inmuebles, actividades empresariales e incorporación fiscal.

Es importante registrarse en la actividad que hará, ya que es un mito que puede elegir salarios u honorarios, advirtió Ana Sarez, de Sarez Contadores, por lo que un trabajador freelance se ubicaría en el régimen de honorarios o servicios profesionales.

“Es empleado cuando hay subordinación, si no, es freelance (...) Si hace un trabajo que requiere de una licenciatura o cédula profesional, es por honorarios. Sólo los oficios pueden registrarse en incorporación fiscal”, explicó.

Si usted se encuentra en el régimen de salarios, pero hace trabajo aparte por honorarios, se debe realizar un trámite de aumento de obligaciones fiscales, el cual puede llevarse a cabo en la página de Internet del SAT.

La especialista recordó que estar dado de alta en un régimen que no le corresponde, puede hacerle acreedor a sanciones por parte del SAT.

LA DOCUMENTACIÓN

Los trabajadores freelance en el régimen de honorarios necesitan hacer comprobantes fiscales digitales (CFDI) para recibir pagos.

Para emitir estos comprobantes, se necesita cumplir con tres requisitos: la e.firma o firma electrónica, que se tramita a la par del sello digital, los cuales son necesarios para tramitar las facturas; tener su domicilio fiscal actualizado, que es aquel donde pueda recibir correspondencia frecuentemente, y por último, tener actualizado su Buzón Tributario, ya que es el medio por el cual Hacienda, a través del SAT, se va a comunicar con usted.

El trámite de la e.firma y el sello digital se hace en las oficinas del SAT, ya que se toman datos biométricos, mientras que los otros dos requisitos pueden cumplirse en línea.

Cuando cumpla con estos rubros, estará listo para comenzar a emitir facturas.

SEA CUMPLIDO

Las obligaciones de una persona en el régimen de honorarios son principalmente tres: hacer facturación electrónica; llevar a cabo su contabilidad (es decir, registrar sus ingresos, gastos e inversiones); y hacer sus declaraciones.

La facturación electrónica se hace en el portal del SAT, y debe cumplir con los requisitos de la versión 3.3, tales como las claves de servicio de acuerdo con la actividad que está facturando.

Para más detalle sobre la facturación electrónica, se recomienda visitar la página del SAT o el canal de YouTube de la autoridad.

En cuando a las declaraciones, en donde se ven reflejados sus ingresos, gastos e inversiones, hay dos tipos: la mensual (el 17 de cada mes), y la anual, a más tardar el 30 de abril de cada año.

Las obligaciones mensuales son el pago del Impuesto sobre la Renta (ISR), que suele equivaler a 10% sobre los ingresos cobrados, y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que equivale a 16%, así como presentar la Declaración Informativa de Operaciones con Terceros mensual.

Estos impuestos se descuentan del CFDI, pero pueden hacerse más pequeños deduciendo gastos, entre los cuales destacan honorarios médicos, colegiaturas, gastos funerarios, aportaciones voluntarias a la administradora de fondos para el retiro (afore) e incluso las rentas, entre otros que pueden consultarse en el portal del SAT, explicó Ana Sarez.

Estas deducciones deben presentarse en su declaración anual, para así determinar qué impuesto será el que va a pagar, e incluso obtener un saldo a favor cuando las deducciones superen la cantidad de impuestos que tendría que pagar. De ahí la importancia de buscar gastos deducibles.

Cabe destacar que si un mes no tiene ISR ni IVA que declarar, de todos modos se debe presentar la declaración, aunque sea en ceros.

Por último, tanto especialistas como autoridades recomiendan asesorarse con un contador, ya que la situación fiscal y obligaciones de cada persona son diferentes.

Cabe recordar que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el 2015 había 13.2 millones de trabajadores independientes en México, de los cuales sólo 20.4% se encontraban en el sector formal y 79.6% en el ámbito informal.