Las personas que no tienen o poseen un mal historial crediticio ya pueden acceder a créditos justos a través del esquema de préstamos de persona a persona online que brindan algunas financieras tecnológicas (fintech) en el país.

Una de estas firmas es Prestadero, que dio a conocer Préstamos sin Buró, un producto que busca fomentar la economía del país a través del financiamiento e incorporar a cada vez más mexicanos al sector financiero.

Este nuevo esquema permitirá que únicamente los familiares y amigos del solicitante puedan fondear el crédito, éste puede ir desde los 10,000 hasta los 250,000 pesos, sin avales ni garantías.

Con lo anterior, la firma se convierte en la primera plataforma en México en lanzar un esquema que busca formalizar los préstamos entre amigos y familiares.

“Seguro van a decir: bueno, si ya le voy a pedir a mis conocidos dinero, ¿por qué lo hago con ustedes? Yo diría que, de entrada, este producto permite mejorar el historial si se tuvo un desliz financiero y obtener uno si no lo tiene, e integrarse al sistema financiero”, comentó el director general de la firma, Gerardo Obregón.

Asimismo, refirió que permitirá conseguir el dinero de familiares que viven en alguna parte de la República Mexicana. Los plazos del crédito son de 12, 24 o 36 mensualidades fijas con una tasa de 30% (que se paga a los amigos y familiares). Recordó que Prestadero cobrará al solicitante una comisión de apertura de 5% y una comisión al prestamista de 1 por ciento.

Explicó que desde el lanzamiento de la plataforma se han otorgado más de 207 millones de pesos en créditos; sin embargo, se percataron de que se estaba rechazando 94% de las solicitudes de los clientes debido a que en su mayoría no se tiene o se posee un mal historial ante el buró de crédito.

“Nos pusimos a analizar algunos detalles y vimos que 73% lo rechazamos por alguna relación que tiene que ver con: comprobación de ingresos o historial crediticio, es decir, no pueden comprobar nada o lo suficiente, tienen pagos irregulares, no tienen buró o poco tiempo en él y nos preguntamos: ¿oye y esta gente qué hace cuando le rechazamos un crédito? ¿Ya no lo obtiene? (...) Porque si nosotros se lo rechazamos seguramente los bancos y las financieras también lo harán”, comentó.

La respuesta, explicó el directivo, es que acuden con sus amigos, familiares o vecinos para pedir dinero y obtener este fondeo, que en algunas veces es para afrontar una emergencia.

“Hay una pregunta super reveladora en la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera del 2015 que se le hizo a la población adulta (más o menos 76 millones de personas) y les cuestionaron: si usted tuviera una emergencia el día de hoy donde requeriría por lo menos su ingreso mensual, ¿cómo lo financiaría? Sólo 14 millones dijeron que usaría con una tarjeta de crédito o préstamo formal. Por el otro lado, más de 47 millones dijeron que recurrirían a un amigo, familiar o conocido”, abundó.

Asimismo, indicó que esto habla un poco sobre la voluntad de las personas a fondear a algún conocido.

Para hacer uso de la plataforma y bajo este esquema, el solicitante deberá contar con al menos una persona que le prestará el monto y que ambos cuenten con una cuenta bancaria.

BENEFICIOS PARA EL PRESTAMISTA

No sólo existen beneficios para quienes buscan un crédito, también habrá para los amigos, conocidos o familiares que decidan prestarles.

El director general de Prestadero indicó que la principal ventaja de participar en este producto es que recibirán intereses por el dinero otorgado al conocido o familiar. Otro de los beneficios es que automáticamente se olvidarán de los procesos de cobro, que suelen ser incómodos para cualquiera de las partes.

“Yo quiero ser muy claro, para mí los beneficios más grandes son para quien presta y aporta dinero a este tipo de créditos (...) Muchas veces se da ese dinero, pero se hace de manera informal, no hay ningún contrato; difícilmente haces el cálculo de una tabla de amortización, no hay ninguna formalidad”, comentó.

Explicó que la tasa de 30% está por arriba de la que era la más alta (28.9%) debido a que los prestadores sí tienen un grado de riesgo, por lo que la calificó de justa. “Pero es muy posible que con base en la evolución de este producto generemos algún tipo de acuerdo o inclusive podamos, para algunos casos, tener  una tasa de 0%, es algo que vamos a evaluar”, confirmó el directivo.