Los sismos de septiembre del año pasado dejaron varias historias y reflexiones acerca del aseguramiento en México y la calidad de servicio que ofrecen las compañías aseguradoras.

De acuerdo con información de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), si bien la penetración del seguro de daños para casa habitación es de 26%, de este porcentaje sólo 6% son casas aseguradas por voluntad propia, mientras que el resto son seguros asociados a créditos hipotecarios.

Alejandra cuenta que, a través de su crédito hipotecario con Scotiabank, obtuvo su seguro de daños con cobertura amplia (se reservó el nombre de la compañía), el cual le ayudó a solventar las reparaciones que dejaron los daños del sismo del 19 de septiembre del 2017, en su hogar ubicado en la delegación Iztacalco.

“La casa tuvo cuarteaduras superficiales según el perito. En varios cuartos de la casa hubo daños, en el baño una fuga y un vidrio roto y todo eso nos pagó la aseguradora”, declaró.

Agregó que, en total, la aseguradora le dio una indemnización de 24,000 pesos. “La verdad, nos fue muy bien porque pensamos que sólo nos iban a dar una parte. De hecho, nos preguntaron si se nos habían caído o roto tabletas, celulares, muebles o televisiones, porque eso también nos cubría el seguro”.

A decir de Alejandra, el trato con la aseguradora fue excelente, ya que vio cada detalle de su hogar y lo cubrió. Al ser daños menores, fue un poco más tardada la atención, cuenta, ya que las aseguradoras estaban dando prioridad a los daños mayores o pérdidas totales; no obstante, en 15 días ya tenía al ajustador de daños en su casa y aproximadamente en un mes ya le habían dado el pago de los daños.

“Sí hubiéramos podido pagar los gastos de no haber tenido un seguro, sobre todo porque no fueron daños mayores; sin embargo, no hubiéramos logrado hacerlo al momento, ya que esos gastos no estaban en nuestro presupuesto. Cuando me pongo a pensar en las personas que sufrieron daños mayores y no tenían seguro, doy gracias a que mi seguro viniera con el crédito, porque antes del temblor no pensábamos en el aseguramiento”, aseveró.

Según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) muestran que tan sólo en la Ciudad de México se registraron 3,043 inmuebles con daños por el sismo del 19 de septiembre. De estos inmuebles, sólo 13% contaba con un producto financiero de esta naturaleza.

Alivio financiero

Para Diana Pineda, una experiencia del 2012 le enseñó la importancia de contar con un seguro de daños para su hogar. Si bien en el 2011 terminó de pagar su hipoteca y se quedó sin el seguro asociado, decidió contratar uno de cobertura amplia con Axa, el cual tiene un costo de 7,400 pesos anuales.

“La suma asegurada es por 1 millón 600,000 pesos. En el sismo del 19 se septiembre, mi departamento se vio dañado. Está evaluado por un costo de aproximadamente 3 millones de pesos”, explicó.

Diana relata que su departamento es uno de los que están ubicados en Magdalena 22, en la colonia del Valle. Si bien desde el día del sismo los desalojaron —a la fecha nadie puede entrar por los daños—, ella decidió entrar de contrabando y sacar todas sus cosas del inmueble.

“El seguro te incluye asegurar el indiviso, es decir, las áreas comunes, así como la reparación de mi departamento. Además, me ofrecía un monto de 150,000 pesos como apoyo de renta para no quedarme sin techo”, refirió.

Ella dice que la atención con la aseguradora fue excelente y rápida, aunque tal vez el monto que se le dio fue por debajo de lo que en verdad debe pagar, ya que no todos los departamentos del edificio contaban con seguro. Sin embargo, no niega que el pago fue un alivio financiero.

“En total, la aseguradora me dio 700,000 pesos. Se portaron genial, aunque se quedaron cortos, porque ahora, con la actualización de las cifras con los dictámenes, voy a tener que pagar más, pero ya había firmado. La reparación de todo el edificio, en total, será de 18 millones de pesos. Aún debemos esperar el apoyo del gobierno”, aclaró.

Una cobertura que no ayudó

De acuerdo con Mario Di Costanzo, presidente de la Condusef, en Tlalpan 550 existe un problema entre los asegurados del edificio y su aseguradora, debido a que a la fecha están sin casa e indemnización.

“En Tlalpan 550, tenemos a 80 usuarios que tienen un seguro a través de un crédito hipotecario. El edificio está inservible y está dictaminado por protección civil. La gente no puede entrar a su vivienda, pero debe seguir pagando el crédito”, informó.

Agregó que esta gente tampoco ha podido reclamar el monto asegurado, ya que la compañía aseguradora Banorte quiere el dictamen del director responsable de obra, el cual no se ha hecho. “El usuario está como si no tuviera seguro”.

Asimismo, expuso que, en la colonia Portales, otro edificio se encuentra también con problemas, ya que no ha podido cobrar el seguro.

“En portales, nos enteramos de que ya se tienen los dictámenes y las órdenes para demoler el edificio, pero la aseguradora, que también es Seguros Banorte, está pidiendo que sus ajustadores vayan a evaluar el daño”, explicó.

En este sentido, señaló que el problema no proviene del usuario, o de no haber leído el contrato cuidadosamente, sino de las aseguradoras y de la estructura del mismo producto.

A un año del sismo, la Condusef ha atendido a 1,190 personas por cuestiones relacionadas a seguros. De éstas, 98% tiene que ver con el seguro de daños de casa habitación. En total, se han realizado 1,578 acciones de defensa, otorgado 1,147 asesorías y se han registrado 431 reclamaciones formales por quejas por la negativa de pago o desacuerdo en el tiempo de pago.

Di Costanzo dijo que estas quejas se relacionan con el sismo del 19 de septiembre, ya que el del 7 afectó, en su mayoría, a zonas no urbanas que tienen una baja o nula penetración de seguro.

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