El p asado jueves, el Banco de México (Banxico) incrementó en 50 puntos base su tasa de interés de referencia, lo cual en ocasiones es visto con temor por el efecto que esto tiene en productos como los créditos, pero también puede representar una oportunidad, si bien no de ganar enormes rendimientos, por lo menos sí de proteger el valor de su dinero ante la inflación.

Los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) son instrumentos emitidos por el gobierno federal, mediante los que se financia de personas físicas y morales; en otras palabras, es como si usted le prestara dinero al gobierno.

Después de un determinado plazo (que puede ser de 28, 91, 175 o 364 días), el gobierno le paga lo prestado más una tasa de rendimiento que dependerá del momento en el que adquirió los Cetes, ya que el rendimiento consiste en la diferencia entre el precio de compra y venta.

Dicho esto, la pregunta resulta obvia: ¿cuándo es mejor comprar Cetes? Resulta que un entorno de tasas altas es un momento propicio para hacerse de deuda gubernamental.

Cuando las tasas de interés suben, los Cetes recogen el alza de una forma bastante rápida; tienen una relación bastante cercana con lo que hace el Banxico. Por el corto plazo que tienen, el efecto es veloz, mientras que otras inversiones que son de más largo plazo tardan más tiempo en incorporar estos incrementos , explicó Jaime Álvarez, vicepresidente de Inversiones para México y Colombia de Old Mutual.

El alza de tasas trae como consecuencia que el precio del Cete baje, por lo que se hace atractivo para el inversionista, de acuerdo con René Guigui Gámez, académico de la Universidad Panamericana.

La relación entre el precio del título (Cete) y la tasa de rendimiento es convexas, es decir, si la tasa de rendimiento sube, el precio baja; si la tasa de rendimiento baja, el precio sube. La tasa de rendimiento de los Cetes a 91 días está en 6.29%, por ejemplo; este incremento (de tasas) hace que el precio baje y, por lo tanto, el margen de utilidad crezca; si el precio baja, el inversionista obtendrá mayores utilidades , agregó.

Por su parte, el directivo de Old Mutual lo aclaró de la siguiente manera: Si compra un Cete a cierta tasa pero el Banxico sube las tasas, los Cetes que salgan mañana traerán incorporados esa alza en tasas, por los que salieron antes, con tasas más bajas, no serán del interés del mercado .

No por demasiado tiempo

Antes de salir corriendo a invertir todos sus ahorros en Cetes, debe ser consciente de que estos instrumentos otorgan rendimientos modestos (5.9% los Cetes a 29 días; 6.29% a 91 días, y 6.58% a 182 días), pero de generarse presiones inflacionarias, reducirían sus rendimientos reales; el rendimiento de Cetes a 29 días (5.9%), por ejemplo, ante una inflación de 4.7% (la vista en enero), le dejaría un rendimiento de menos de un punto porcentual.

Debemos ser cautos con el tema del horizonte de inversión, es decir, no sólo debe importar que el Banxico suba sus tasas el siguiente año para decidir si invierte en Cetes , agregó Álvarez.

Por ello los Cetes, más que servir para buscar maximizar el rendimiento, sirven para garantizar que en el corto plazo su dinero no pierda poder adquisitivo, ya que si se dejan durante un amplio periodo, la inflación se comería sus rendimientos.

El tema es que si se mantiene la inversión en Cetes de 28 días durante mucho tiempo, se corre el riesgo de que, en el largo plazo, la inflación empiece a crecer más que la tasa de los Cetes y cuando vemos en términos reales, la inflación puede empezar a mermar el rendimiento de la inversión , detalló.

Por ello, los Cetes se tienen que utilizar solamente para objetivos de inversión a corto plazo, no mayores a un año, agregó, donde lo que importa es no tener minusvalías en el corto plazo pero siempre en el entendido de que, si los mantengo por más tiempo, el tema de la inflación puede ganarle .

Para objetivos de mayor tiempo, explicó, hay instrumentos que pueden ganarle más rendimientos que la inflación aun cuando existan minusvalías en plazos cortos, pero no importa porque el objetivo es de largo plazo .

Según Álvarez, en este momento lo ideal es seguir esperando a ver si efectivamente el Banco de México va a estar subiendo las tasas de una forma tan fuerte como en este momento se tiene pensado. Si esa es la expectativa, mantener inversiones de corto plazo sería lo recomendable.

Cabe mencionar que, según la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de enero de este año, se prevé que la tasa de referencia del Banxico cierre entre 7 y 7.5 por ciento.

juan.tolentino@eleconomista.mx