Los cargos no reconocidos en tarjetas de crédito o débito, disposiciones en efectivo no reconocidas y quejas por cargos erróneos en tiendas departamentales fueron las principales reclamaciones de los mexicanos ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) al cierre del 2018.

De acuerdo con cifras preliminares al término del año de la autoridad supervisora, de los casi 3 millones 800,000 usuarios que interpusieron una reclamación ante la institución, 88% presentó su demanda por problemas con su tarjeta de crédito y débito, en tanto que 60% la emitió por consumos no reconocidos.

Tan sólo por situaciones en torno a las tarjetas de crédito, la Condusef estimó que fueron más de 1 millón 850,000 personas afectadas en el año, mientras que por causas afines a los plásticos de crédito reportó más de 1 millón 466,000 casos.

Bajo la causa de cargos no reconocidos por consumo no efectuado, la entidad adelantó que fueron más de 2 millones 675,000 usuarios del sistema financiero los afectados por un importe a reclamar mayor que 10,255 millones de pesos, y sobre cuyo saldo estimó solamente recuperar 70 %, es decir, 6,635 millones de pesos.

Lo anterior implica que la pérdida monetaria de los tarjetahabientes por cargos de consumos no reconocidos principalmente asciende a más de 3,620 millones de pesos.

Recientemente, el Banco de México realizó modificaciones a las disposiciones legales en materia de tarjetas de crédito y débito, para acelerar la restitución del importe reclamado por los usuarios.

Según la nueva normativa, a partir de marzo próximo, el plazo máximo para la devolución de los cargos no reconocidos por robo o extravío de las tarjetas bancarias es de dos días hábiles después de notificarse el evento, así también cada banco será responsable de cargos no reconocidos por robo o extravío de la tarjeta hasta 48 horas previas al aviso por parte del tarjetahabiente.

Independientemente del reporte de robo de los plásticos financieros, el tarjetahabiente debe cubrir el pago de cargos domiciliados u otros previamente autorizados por el mismo, ya que el hurto no lo exime de las obligaciones contraídas.

El director comercial de Coru.com, Bernardo Prum, destacó que en esta temporada vacacional es muy común usar la tarjeta de crédito o débito en diferentes sitios, cajeros automáticos, tiendas y restaurantes, por lo que es fácil perderla de vista, olvidarla e incluso ser víctima de robo.

Precisó que ante pérdida o robo, los afectados deben actuar con rapidez para notificar la eventualidad al banco y así bloquear el plástico como medio de pago.

“En estos casos, la entidad bancaria también debe responder por cualquier mal uso que se haga de la tarjeta desde el momento en que se recibe el reporte”, señaló el directivo a través de un comunicado.