El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, se dijo convencido de que la implementación de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) significa un cambio de fondo y que será un parteaguas en la evolución económica de México.

Desde Mérida, Yucatán, en el marco de la firma del Convenio de Coordinación para el Establecimiento y Desarrollo de la Zona Económica Especial de Progreso y su Área de Influencia, informó que se estima que, en conjunto, las ZEE habrán de dar empleo a casi medio millón de personas y atraerán inversiones cercanas a 50,000 millones de dólares durante las siguientes dos décadas.

El desarrollo, estableció ante funcionarios del gobierno federal y local, no se genera a voluntad ni se produce de manera espontánea. “Es consecuencia del trabajo y la maduración de proyectos con visión de futuro”.

Desde la óptica presidencial, la creación de dichas zonas “es el único desarrollo que realmente permite cambiar las vidas de quienes enfrentan condiciones de pobreza y crear oportunidades de bienestar para todos”.

Los mexicanos se atrevieron a crear las ZEE, abundó, y a impulsar las reformas estructurales para sentar las bases de la transformación de México.

“Se trata de proyectos que han comenzado a dar frutos, pero que tendrán que madurar en el mediano plazo para mostrar todo su potencial y todos los grandes beneficios que tendrán, como ya empiezan a tener, para la sociedad mexicana”, manifestó.

No obstante, añadió, en los estados más rezagados ha sido necesario impulsar políticas públicas dirigidas a cerrar las brechas del desarrollo económico regional.

El Ejecutivo federal explicó que durante su sexenio en las regiones donde no había infraestructura suficiente se edificaron nuevos caminos, nuevas carreteras y donde no había llegado la red de infraestructura energética se construyeron nuevos gasoductos y para mejorar la educación en cada entidad se impulsó la reforma en la materia con el fin de que todos los alumnos reciban educación de calidad.

“Y para acelerar el proceso, instalación de empresas de alto valor agregado y de esta manera transformar la estructura productiva de la región, propusimos la creación de las Zonas Económicas Especiales. Si algo las distingue es que son especiales y están destinadas a impulsar regiones que tienen mayor rezago pero, al mismo tiempo, un enorme potencial. O que tienen una vocación productiva particular, que tienen condiciones para detonar mayor desarrollo económico”, indicó.

Polígonos territoriales

Tener justamente esas características en las regiones, amplió Peña Nieto, es que califican para crear polígonos territoriales y crear ahí ZEE que tienen una regulación jurídica especial, incentivos fiscales muy atractivos para la inversión y que además potencian las condiciones o el desarrollo económico que pueden tener las regiones, a partir de una regulación especial, específica y focalizada.

“De esta forma incentivamos el desarrollo de un sector industrial que impulse el empleo formal, la mano de obra calificada y sobre todo mejores salarios”, acotó.

Asimismo, el presidente precisó que en el municipio de Progreso se creará una ZEE con una vocación productiva específica, un clúster para el desarrollo exclusivo de tecnologías de la información y el desarrollo científico.

“Con el apoyo de la banca de desarrollo, se brindará acceso al financiamiento a las pequeñas y medianas empresas y a emprendedores vinculados con tecnologías de la información y la comunicación. Todo ello nos permitirá conjuntar aquí en Progreso, así como en cada ZZE, los factores que tradicionalmente explican el despegue económico sostenible de cualquier región del mundo: inversión, empresas de alto valor agregado, mano de obra calificada y buenos empleos”, explicó.

Auguró que muy pronto Yucatán, que ya es reconocido por su gastronomía y bellezas naturales, estará conectado con los centros de tecnología más dinámicos del mundo.

Enrique Peña Nieto insistió en que la creación de las ZZE es uno de los proyectos más importantes y trascendentes de su administración y que al igual que otros emprendimientos de gran calado, como las reformas energética o educativa, es transexenal.

“Es decir, sus mayores resultados se alcanzarán en el mediano plazo. Las ZEE marcarán un hito en el desarrollo del sureste del país”, afirmó.

Detonarán actividades relacionadas con tecnologías

El titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de la Zonas Económicas Especiales, Gerardo Gutiérrez Candiani, destacó que en la zona de Puerto Progreso se impulsarán actividades relacionadas con tecnologías y servicios de información y comunicación; se ubica con un potencial de más de 2,000 millones de dólares de inversiones y 30,000 nuevos empleos en aproximadamente dos décadas.

En el marco de la firma del convenio de coordinación de la ZEE de Progreso, destacó que el convenio, suscrito con la federación, el gobierno de Yucatán y los municipios que conformarán el área de influencia de esta ZEE, es un instrumento clave en la implementación, ya que formaliza el área de influencia y compromete a la coordinación permanente en seguridad pública al ordenamiento territorial, infraestructura, incentivos locales y mejora regulatoria.

Resaltó dos aspectos, primero, incluye un paquete de incentivos estatales y municipales para las vocaciones productivas contempladas, y que viene a sumarse a los estímulos federales que fueron establecidos en la Declaratoria de esta zona.

Segundo, la colaboración para el establecimiento y operación de la Ventanilla Única, creada para simplificar al máximo la gestión regulatoria a los inversionistas. (Redacción)

estados@eleconomista.mx