El Tercer Tribunal Colegiado de Circuito ordenó al juez quinto de distrito con sede en Cancún otorgar una tercera suspensión provisional a las obras en Malecón Tajamar, pero sin fijar fianza, lo cual podría ser el preámbulo a la suspensión definitiva y al congelamiento del proyecto de manera indefinida, adelantó Raymundo Gil, abogado que asesoró la causa del primer amparo interpuesto por 113 niños y que ya había ganado la suspensión definitiva de las obras.

Se trata del amparo 51/2016, respecto del cual en primera instancia el juez quinto se negó a otorgar la suspensión provisional de las obras en Malecón y obligó a los demandantes a la interposición del recurso de queja 22/2016, la cual motivó el pronunciamiento del Tercer Tribunal Colegiado de Distrito revocando la negativa del juez.

Estando en juego derechos de las personas en lo individual, así como de una colectividad, íntimamente vinculadas con el impacto ambiental que es de interés social y de orden público, este Tribunal estima que debe conceder la medida suspensional solicitada, porque de acuerdo con lo narrado en la demanda, se están ejecutando obras que pudieran tener un alcance desmedido , según se lee en resolutivo del Tribunal.

Precedente para otros amparos del caso

Raymundo Gil, experto en juicios de amparo, dijo que esta resolución fija precedente para los otros juicios que se están llevando en contra de las obras en Malecón Tajamar, en especial para el caso de los 113 menores que ya habían ganado la suspensión definitiva de las obras desde finales de septiembre de 2015, pero cuyos efectos se perdieron justamente porque el juez cuarto de distrito que lleva ese caso impuso una fianza de 21 millones de pesos que los menores no pudieron pagar.

En los amparos interpuestos posterior a las obras de desmonte del pasado 16 de enero, el criterio de los jueces necesariamente se verá influenciado por el mandato del Tribunal Colegiado que ordenó al juez quinto de distrito no interponer fianzas para proteger a terceros involucrados, pues en caso de que los quejosos no pudieran cubrirla, se continuaría con el relleno de manglares en Malecón, lo cual tendría repercusiones irreparables para el derecho humano de la colectividad a un medio ambiente sano.

Los jueces están obligados a emitir la suspensión definitiva, a menos que se vean influenciados por intereses políticos o económicos , pues se debe mantener viva la materia del recurso de amparo, explicó el abogado.

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