Querétaro, Qro. La industria automotriz local reportó un óptimo y atípico cierre del 2019, que contrastó con años que se caracterizan por concluir ciclos de producción y por un consecuente menor ritmo de actividad.

En automotrices instaladas en el estado mostró mayor optimismo, con líneas de producción abiertas e incluso con paros escalonados y no totales, refirió el director del Clúster Automotriz de Querétaro, Daniel Hernández Camacho.

La recuperación del inventario de General Motors (GM) —tras la huelga que enfrentó en su base de producción de Estados Unidos— es el principal motivo que dinamizó, al concluir el año pasado, la producción de autopartes en el estado.

El directivo del clúster precisó que en el cierre de año incrementó la demanda de producción en la industria estatal.

“En general, lo de GM es el factor principal, porque están en el tema de recuperación de inventarios, pero todos en general de alguna forma han incrementado sus requerimientos”, expuso.

También derivó de percibirse un mayor entusiasmo en el consumo de la industria automotriz, fenómeno en el que también influyeron las señales de estabilidad económica de Estados Unidos y los avances que se observaron en la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Estos factores, aunados a la reactivación de General Motors contribuyeron a que el cierre del 2019 haya sido más fuerte que otros cierres de ciclo.

La instalación e inicio de operaciones de la armadora de Toyota —en Apaseo El Grande, Guanajuato— es otro elemento que alienta a la base productiva de la industria automotriz de Querétaro y de la región Bajío.

De acuerdo con el directivo del clúster, al menos 10 empresas automotrices del estado estarían vinculadas a la base de proveeduría de la firma nipona que se instaló en el estado vecino.

“Hay algunos procesos de transferencia. Sobre todo comienzan con partes críticas, entonces los siguientes cuatro años —que es también lo que hemos podido ver en plantas como Toyota, Honda y Mazda— comienzan un proceso de transferencia de materiales o de relocalización de proveeduría, es decir, podríamos esperar la llegada de ciertas inversiones a la región Bajío, de proveedores adicionales que darán soporte a Toyota”, explicó.

Varios indicadores de crecimiento en la industria son efecto de la operatividad de Toyota, al tratarse de proyectos que ligan cadenas de proveeduría desde hace años, y que se materializan con la puesta en marcha de la planta.

Las firmas locales proveerían de diversas piezas automotrices, desde sistemas de bolsas de aire hasta piezas tanto de interior como de exterior.

En el estado hay más de 316 empresas automotrices, que se distribuyen en 200 Tier 2, 104 Tier 1, siete fabricantes de equipo original, cuatro centros de diseño e investigación, y un centro nacional de distribución, de acuerdo con el último mapeo de la industria, que emitieron en el 2018 el clúster y la Secretaría de Desarrollo Sustentable.

Mayor ritmo

El valor de producción de la fabricación de equipo de transporte avanzó a un mayor ritmo de crecimiento en el 2019, de acuerdo con los registros de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera que emite el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

En el periodo enero-octubre, el valor de producción sumó 74,824.2 millones de pesos, una variación de 8.1% en comparación con el mismo periodo del 2018, cuando ascendió a 69,209.0 millones.

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