Monterrey, NL. Con la implementación de una zona económica en la frontera norte del país, en la que disminuiría el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 8% y el Impuesto sobre la Renta (ISR) a 20%, las empresas que se instalen en el municipio de Anáhuac, Nuevo León, ubicado cerca del Puente Colombia, fomentarán la reactivación económica de esta zona, afirmó a El Economista, René Villarreal Arrambide, presidente del Centro de Capital Intelectual y Competitividad.

Explicó que en la franja de 30 kilómetros de extensión donde se pague este IVA e ISR diferenciado, las firmas que lleguen deberán formar clústeres para tener economías de aglomeración. Esto significa, que al ubicar a varias empresas del mismo ramo en una zona geográfica, les permite tener ciertas ventajas en proveeduría, infraestructura y comercio.

“Esa zona va a tener la ventaja comercial de importar, de tener beneficios para producir acá y luego exportar, eso va a generar una franja muy activa en la parte económica y comercial”, destacó.

Dijo que esta competitividad incluye a todas las ciudades de la franja fronteriza, de ahí que por ejemplo, un grupo de empresas de electrónica decidan asociarse e irse a Nuevo Laredo y formar un clúster.

Tiene que haber una política pública estatal, “en Nuevo León ya la tenemos desde hace 10 años con el clúster de salud o el clúster automotriz, el tema es cómo llevar (a las empresas) a la frontera y aprovechar las ventajas fiscales”, expuso Villarreal Arrambide.

“Lo que viene ahora con el nuevo gobierno y su planteamiento de abrir estímulos a las ciudades fronterizas, va a ser rentable, va a haber reactivación económica y dependerá de las estrategias de gobierno y de las empresas que se integren para ir desarrollando los clústeres”, enfatizó.

Integración

No es suficiente que firmas e instituciones del mismo sector trabajen en un área geográfica, “para conformar un clúster funcional e integrado, es necesario que empresas e instituciones se vinculen a través de acciones conjuntas para integrar la cadena global de valor y con ello generar economías de aglomeración”.

Así lo refiere Villarreal Arrambide en su libro Clúster, un modelo de asociatividad y competitividad sistémica en la cadena global de valor.

En el texto cita el ejemplo del clúster zapatero de León, Guanajuato, donde tanto diseñadores, proveedores y productores se unieron para posicionar sus productos en el mercado global, apoyados por el Centro de Diseño de Alta Tecnología.

[email protected]