Puebla, Pue. La zona metropolitana de Puebla-Tlaxcala enfrenta adversidades como asentamientos irregulares, falta de políticas de ordenamiento territorial, deterioro ambiental creciente, problemas graves de movilidad, entre otros, los cuales sólo se podrán resolver con una estrategia trazada a 10 años, advirtió el Instituto Metropolitano de Planeación del Estado de Puebla (Imeplan). 

El director de ese organismo público descentralizado de Puebla, Jorge Arroyo García, sostuvo que esta situación que afecta a los 39 municipios, de los cuales 19 son de esta entidad y 20 de Tlaxcala, requiere de la voluntad política de los gobernadores para trabajar en acciones conjuntas y, con ello, será más fácil convencer a los ayuntamientos. 

Refirió que a un año de ser creado el Imeplan, debido al crecimiento poblacional y territorial que ha tenido la zona metropolitana del lado de Puebla, los objetivos urgentes son regular y planear el desarrollo urbano, porque hay necesidades que no se han podido resolver de manera independiente por los municipios, entre ellos agregó, se encuentra la falta de infraestructura urbana básica, calidad en los servicios públicos y limitaciones en capacidades tecnológicas. 

Arrollo García comentó que se requiere detonar proyectos de tipo metropolitano, por ello, esperan conformar un banco de obras, porque “el hecho de que un municipio haga una pavimentación con recursos del Fondo Metropolitano no implica que haya un beneficio general, por ello, para acceder a ese presupuesto es necesario tener propuestas sustentables con base en un diagnóstico”. 

La resolución implica una estrategia de largo plazo, en que ayuntamientos de ambas entidades o al menos de Puebla requieren trabajar en la homologación de reglamentos y normas, porque en la actualidad hay un crecimiento desordenado, sin planeación y sin coordinación, puntualizó. 

Reservas territoriales 

El director de Imeplan consideró que otro de los pendientes es trabajar en la generación de reservas territoriales para el crecimiento urbano, desarrollo y promoción de vivienda, pero vinculando el cuidado del medio ambiente. 

Arroyo García reiteró que ante las limitadas políticas públicas no sólo de los 39 municipios que conforman la zona sino de los propios gobiernos de ambas entidades, se tiene ahora una oportunidad para generar consensos que se traduzcan en mejores beneficios para las localidades. 

Señaló que no se ha sacado el provecho correcto al Fondo Metropolitano, ya que hay limitación de las capacidades técnicas y profesionales de algunos municipios, que al ser pequeños y con menos población, que no rebasan los 200,00 habitantes, carecen de una correcta estrategia para detonar obras con una visión de beneficio amplio para sus localidades vecinas. 

El área metropolitana está conformada por una población aproximada de 3 millones de habitantes, con una tasa de crecimiento superior respecto a las zonas de Guadalajara y Monterrey lo cual, por su expansión constante, implicaría que en un futuro no lejano, es decir, en seis años, podría integrar a los municipios poblanos de Atlixco y Tepeaca, para que en el año 2025 se alcancen en total los 4.3 millones de personas. 

En este tenor, insistió que se debe impulsar la conformación de un banco de proyectos, el cual aún no se tiene, pero que trabajan en propuestas con base en un diagnóstico para conocer las necesidades en temas de infraestructura carretera y servicios públicos. 

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