Cancún, QR. Uno de los principales potenciales del Parque Industrial con Recinto Fiscalizado Estratégico (RFE) que se construye en Chetumal es la exportación de productos manufacturados hacia Centro y Sudamérica, dados los beneficios arancelarios y la temporalidad de almacenamiento de mercancías de cinco años para las empresas que ahí operen.

Así lo comentó Lorena Urrea García, subdirectora de Comercio Aduanal del Servicio de Administración Tributaria (SAT), quien agregó que la concesión otorgada al gobierno de Quintana Roo para operar el recinto contempla nueve actividades que se pueden realizar con los productos, que son manejo, almacenaje, custodia, exhibición, venta, distribución, elaboración, transformación y reparación, lo cual hace incluso más flexible y competitivo este esquema que una Zona Económica Especial (ZEE) y que el Programa para la Industria manufacturera, maquiladora y de servicios de exportación (IMMEX).

“Tan sólo la inversión mínima que se preveía para que una empresa se estableciera en una ZEE es de 50 millones de pesos, mientras que en el RFE la inversión mínima es de 1 millón de pesos, además de que el uso y goce del espacio al interior del Parque Industrial con RFE se extenderá por 10 años, con opción de renovarse por otros 10 más”,  explicó la funcionaria.

No obstante, el programa IMMEX y el RFE comparten beneficios comunes como el que a las empresas no se les exige una superficie mínima al interior del recinto para realizar sus actividades, aplica la exención del pago de Impuesto al Valor Agregado y del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, así como el diferimiento o eliminación de otros impuestos.

Todas estas ventajas permiten anticipar que una vez que comience a operar el Parque Industrial con RFE, “va a detonarse el empleo en la zona; va a haber más productividad, y se diversificará la economía, pues la posibilidad de manufacturar mercancías, almacenarlas y exportarlas con grandes beneficios arancelarios será de gran atractivo para que grandes empresas se instalen al interior del recinto”.

Entre las principales oportunidades, está la elaboración de proveeduría hotelera, primero para el corredor Cancún-Riviera Maya para posteriormente expandir los horizontes hacia toda la infraestructura hotelera de Centroamérica.

Al existir la modalidad de compra directa, tanto al menudeo como al mayoreo, se puede detonar también el turismo de compras, con productos no sólo elaborados dentro del recinto, sino importados desde otras partes del mundo, ya que también está prevista una zona duty free al interior del Parque Industrial, refirió.

La subdirectora de Comercio Aduanal del SAT anticipó que todas esas áreas de oportunidad vendrán a potenciarse aún más con la construcción del Tren Maya, el cual está previsto que tendrá un servicio de carga, a partir del cual se abrirá la posibilidad de movilizar toda la producción industrial que se genere en el recinto hacia todo el sureste del país, así como de abaratar costos en los insumos de producción que también podrán movilizarse a través de la vía férrea.

Infraestructura

Rosa Elena Lozano Vázquez, secretaria de Desarrollo Económico en Quintana Roo, aseguró que en breve iniciará la construcción de las primeras naves dentro del Parque Industrial con RFE en Chetumal.

Las naves, que estarán ubicadas en el kilómetro 5.5 de la carretera Chetumal-Bacalar, tendrán diferentes dimensiones, que van desde 300 hasta 1,200 metros cuadrados.

La inversión total es del orden de 11,000 millones de pesos para todo el recinto, pero ya están previstos los primeros 1,100 millones para arrancar la construcción de los primeros espacios para albergar empresas.

La primera etapa tendrá 62,000 metros cuadrados de naves industriales techadas. En total se prevé la construcción de 60 naves de 300, 600 y 1,200 metros cuadrados para las pequeñas y medianas empresas. Las primeras 15 naves estarían listas antes de que concluya la primera mitad del 2019.

En una segunda etapa, para empresas de mayor tamaño, habrá ocho naves industriales de 3,000 metros cuadrados y tres naves de 6,000 metros cuadrados. Cada nave industrial contará con un área de oficinas. Además se añadirán áreas comerciales de aproximadamente 45,000 metros cuadrados, sitios para taxis, autobuses y un estacionamiento.

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