La creación de una unidad de asesoría y asistencia técnica para el auxilio de municipios en problemas financieros, propuesta en días pasados por Carlos Bustamante, presidente adjunto de la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm), tendrá como objetivo principal apoyar en el proceso de refinanciamiento de deudas a ayuntamientos que carezcan de los medios para hacerlo.

Algunos municipios que no han podido mejorar sus finanzas es porque no tendrán suficiente dinero para contratar empresas externas expertas en refinanciamientos , refiere, por lo que de ahí surgió la necesidad de crear este organismo y que sea dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Y añade: nos queda muy claro a todos los alcaldes lo dicho por el Secretario de Hacienda: no va a haber rescate financiero .

Por ello, considera que aunque esta unidad quizá no resuelva todo, creemos que esto puede ayudar a evitar una posible banca rota o una falta de servicios. Lo que (a los municipios) los está hundiendo es pasivo que no está ordenado y que está impagable como está. Si nos vamos al largo plazo y bajamos los intereses y nos limitamos a gastar lo que tenemos, van a salir adelante .

El también presidente municipal de Tijuana afirma que dicho organismo tendría como propósito fundamental otorgar apoyo y asesoría a los municipios para poder tramitar tasas y plazos más blandos en sus pasivos, específicamente.

Por el momento –apunta- la Fenamm está analizando de qué forma y cuándo se le hace esta propuesta a la SHCP de manera oficial.

El alcalde asegura que 87% de las funciones municipales no cuenta con una asignación directa de recursos para su desarrollo, por lo que los municipios recurren a préstamos bancarios para subsanar los boquetes financieros y brindar los servicios que requiere su población.

En tanto, el pacto fiscal mexicano, donde se les otorga apenas 4% del presupuesto nacional –y no 10% como la Fenamm ha solicitado-, les deja con muy pocos recursos de los cuales echar mano, alude.

EL EJEMPLO DE TIJUANA

Esta propuesta –explica- surge de los buenos resultados de la experiencia del municipio de Tijuana, donde su deuda se redujo de 2,560 millones de pesos a 2,531 millones; el segundo pasivo municipal más grande del país.

Esto gracias a una reestructuración de la deuda pública liquidando pasivos, el fortalecimiento de los ingresos propios, el cumplimiento con los preceptos de la armonización contable, y el manejo eficiente y austero de los recursos públicos.

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