Cancún, QR. La bancada legislativa de Morena en el Congreso de Quintana Roo emitió un exhorto en el que solicita al gobernador Carlos Joaquín González la expropiación del predio en el que actualmente se pretende construir el hotel Gran Solaris, en el kilómetro 17 de la zona hotelera, a un costado de El Mirador, una de las playas más concurridas de Cancún.

Dicho proyecto hotelero de 450 habitaciones y una inversión de 90 millones de dólares tiene suspendida la licencia de construcción municipal y se encuentra actualmente en revisión por parte del ayuntamiento de Benito Juárez (Cancún), luego de que encontraron irregularidades en el otorgamiento de dichos permisos concedidos durante la administración anterior, encabezada por el verde-ecologista Remberto Estrada Barba.

Morena argumenta que existen causas de utilidad pública que hacen viable la figura de la expropiación en este caso.

“La Constitución federal en sus artículos 4, 14, 16 y 27 reconocen como derecho fundamental de todo mexicano el de la propiedad privada y vivienda digna y decorosa, sin embargo lo delimita a su función social a fin de garantizar otros bienes o valores constitucionales como el bien común, el respeto al ejercicio de los derechos de los demás integrantes de la sociedad, como la habitabilidad, la seguridad del patrimonio y hasta la integridad y la propia vida de quienes habitan las viviendas, todo eso a partir de una interpretación que favorezca en todo tiempo a las personas la protección más amplia”, se lee en el exhorto.

Argumentan además que para que el Estado pueda expropiar un bien no basta con que sea notoria una necesidad colectiva, sino que se debe demostrar primero que ese bien en particular y no cualquier otro es capaz de satisfacer la necesidad colectiva de que se trate.

En el caso de la Ley de Expropiación del estado de Quintana Roo invocan el artículo segundo, fracción séptima en el que se establece como causal de utilidad pública “la creación, recuperación, mantenimiento y defensa del espacio público para uso comunitario y para la comunidad”.

En el caso del hotel Solaris, éste se pretende construir en lo que por más de cinco décadas ha sido una playa de uso público conocida como El Mirador, pese a que en el 2004, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo vendió parte de esos terrenos a dicha cadena mexicana sin que en los hechos se limitara el libre tránsito de los bañistas.

No fue sino hasta el 2016 que la firma Hoteles Solaris de México inició trámites para construir este nuevo hotel de 449 habitaciones en el kilómetro 17 de la zona hotelera de Cancún. La autorización de impacto ambiental le fue otorgada en junio del 2017 por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Contexto

El proyecto consiste en un edificio de 14 niveles, planta baja y dos sótanos, así como las áreas exteriores que constan de albercas, restaurante grill, asoleaderos, áreas verdes, área para bodas, cancha deportiva multiusos, entre otras amenidades.

Tras conocerse los detalles del proyecto, diversos colectivos ambientalistas en Cancún documentaron que previo al otorgamiento de los permisos federales por parte de la Semarnat y el ayuntamiento ya le había otorgado la licencia de construcción, lo cual constituye una primera irregularidad ya que la licencia municipal tiene como requisito contar previamente con la autorización federal.

El colectivo Salvemos Manglar Tajamar interpuso un juicio contencioso administrativo por esta situación, al cual siguió un recurso de amparo que fue resuelto por el Tribunal Superior de Justicia en el que ordenó suspender la construcción del hotel en tanto no se resolviese el juicio contencioso administrativo contra la licencia de construcción.

De manera paralela, el ayuntamiento de Benito Juárez, entonces presidido por el verde ecologista Remberto Estrada, inició a finales del 2017 un procedimiento de revisión de los permisos otorgados al hotel, ordenando la suspensión de cualquier obra hasta en tanto no se aclarase el otorgamiento de permisos municipales.

Los juicios contra el hotel se resolvieron a favor de la empresa, pues se sobreseyeron los amparos y se repuso la validez de la licencia de construcción, mientras que el ayuntamiento extendió hasta el final de su periodo de gobierno la supuesta revisión que terminó por ratificar el otorgamiento de la licencia de construcción a favor del hotel.

A finales del 2019, Solaris inició las obras del hotel, levantando una barda perimetral que obstruye lo que durante décadas fue una ventana al mar que en los hechos formaba parte de la Playa Delfines o El Mirador, la más emblemática de Cancún.

Esto generó mucha inconformidad social y provocó que el ayuntamiento sometiese de nuevo a revisión los permisos otorgados al hotel y hasta el momento la autoridad municipal informa que siguen las investigaciones para determinar si suspenden en definitiva los permisos municipales.

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