Cancún, QR. Por el momento, no hay ningún avance en el tema del Malecón Tajamar, reconoció Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

El funcionario informó que está pendiente la negociación con los propietarios de terrenos al interior de este complejo, pero dada la carga de trabajo que le supone los preparativos del Tren Maya no han podido avanzar en este tema.

“Va lento, lo tenemos que atender, pero por el momento estamos atendiendo otras mil cosas”, dijo.

Aseguró que existe la posibilidad de optar por las permutas de terrenos para quienes compraron en Malecón Tajamar para construir desde oficinas hasta edificios de departamentos, pero por el conflicto estallado en el 2015 no pudieron ni podrán llevar a cabo sus proyectos.

Negó que haya denuncias interpuestas en contra de Fonatur en reclamo de indemnizaciones, “sólo ha habido reclamos verbales, que insisto vamos a tener que atender en su momento”.

Jiménez Pons comentó que tampoco han definido qué sucederá con las estructuras que comenzaban a construirse cuando estalló el conflicto, como la torre Infinity de 20 pisos que se clausuró, cuando estaba ya casi concluida, por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente por falta de Manifestación de Impacto Ambiental.

En entrevista anterior, el director de Fonatur reveló que estaban peleando por hacer efectiva la póliza de seguro contra daños al complejo, pues durante el tiempo que ha estado abandonado se robaron el equivalente a 20 millones de pesos en luminarias, cableado, registros de drenaje y demás equipamiento urbano dentro de las 72 hectáreas que comprenden toda el área.

Otros pendientes

Araceli Domínguez, presidenta del Grupo Ecologista del Mayab, promotora del amparo que canceló en definitiva el Malecón Tajamar, explicó en febrero de este año que aún está pendiente que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cumpla con la puesta en marcha del plan de restauración del hábitat natural, cuyo plazo concluyó desde el 2018, pero que no fue acatado por la administración federal anterior.

Dicho plan implica que se conforme un grupo de expertos en biología y demás disciplinas para establecer un plan que permita la reforestación de la vegetación devastada, incluida el manglar, que es una especie protegida, así como la restauración del flujo hidrológico con la laguna de Nichupté.

También está pendiente el cumplimiento de la recomendación 67/2017, emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, sobre el caso de la violación al derecho a un medio ambiente sano, a la seguridad jurídica y al principio de legalidad, en la que se insta a la Semarnat y al ayuntamiento de Benito Juárez a que diseñen un plan de reforestación y conservación de las áreas naturales del malecón, misma que hasta la fecha no ha sido acatada.

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