Cancún, QR. Se perdió la posibilidad de que el Tren Maya beneficie a las comunidades locales, tras darse a conocer que entre los avances del proyecto está el inicio de la fabricación de durmientes de concreto, lo cual deja de lado la oferta de las comunidades forestales de la zona maya de Quintana Roo de suministrar durmientes de madera para la vía férrea.

Así lo consideró Victoria Santos Jiménez, directora Técnica de la Organización de Ejidos Forestales de la Zona Maya de Quintana Roo, quien dijo que en realidad el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) nunca hizo nada por atender la oferta de las comunidades forestales de la península, las cuales tienen ya décadas refrendando sus permisos de aprovechamiento sustentable de la selva, con los cuales podrían haber atendido sin problema la demanda de durmientes de madera para los 1,500 kilómetros de recorrido del Tren Maya.

Recordó que en julio de este mismo año, Rogelio Jiménez Pons, director de Fonatur, se entrevistó vía telefónica con miembros de los ejidos forestales para solicitarles que le enviaran una muestra de los durmientes de madera, pero nunca les precisó las especificaciones técnicas requeridas para la elaboración de los prototipos; desde entonces no volvieron a tener contacto con ningún representante del gobierno federal.

Dos meses después, en el informe semanal que se da a conocer en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, “nos enteramos que Fonatur da a conocer que avanza la producción acumulada de 38,576 durmientes de concreto, lo cual nos dice que ha quedado desechada por completo la opción de utilizar durmientes de madera que nosotros les propusimos”.

Santos Jiménez recordó además que en noviembre del 2019, la Organización de Ejidos Forestales entregó al presidente Andrés Manuel López Obrador una carta con la firma de más de 40 comisarios ejidales del estado en la que solicitaban que los durmientes del Tren Maya fuesen de madera extraída de la selva quintanarroense.

Los cálculos de las comunidades forestales les permitían anticipar que todo el recorrido del tren demandaría 1.3 millones de durmientes, lo cual significaría una histórica derrama económica hacia los ejidos con permisos de aprovechamiento forestal sustentable en el estado.

Presencia

Explicó que en Quintana Roo existen 10 organizaciones de ejidos forestales que aglutinan a 138 ejidos que sin ningún problema podrían abastecer los durmientes que requerirá el Tren Maya, ya que los avala una experiencia de 37 años en el manejo forestal sustentable.

Actualmente, dijo, tienen en el estado una superficie aprovechable de 1.69 millones de hectáreas forestales, repartidas en 1,345 productores, “pero, por lo dado a conocer por Fonatur todo parece que no habrá ningún tipo de beneficio para las comunidades originarias”.

En diciembre del 2019, el director de Fonatur confirmó a El Economista que habían recibido la petición firmada por cooperativas madereras de Quintana Roo en la que le pedían considerar el uso de durmientes de madera en los 1,500 kilómetros de recorrido del Tren Maya, sin embargo, Jiménez Pons aclaró que a Fonatur sólo le corresponde hacer recomendaciones, pues todo el proceso de licitación de suministros se haría a través de licitaciones nacionales e internacionales en la que los interesados deben demostrar que las soluciones que proponen son las más viables y económicas para el proyecto.

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