HR Ratings revisó a la baja la calificación de “HR BB+” a “HR BB-” al municipio de La Paz, estado de Baja California Sur, y modificó la perspectiva Estable a Observación Negativa.

La revisión a la baja se debe al deterioro observado en el balance primario (BP), donde se registró un déficit de 10.1% en el 2019 y se estima que, ante el contexto económico actual, la reducción en los Ingresos de Libre Disposición (ILD) mantenga un resultado deficitario de 3.1% en el BP para el 2020, detalló un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores.

Con ello, la deuda bancaria a corto plazo al cierre del 2019 representó 14.7% de la deuda directa (contra 0.0% proyectado anteriormente) e incrementará el servicio de deuda a 14.8% de los ILD en el 2020 (contra 8.9% estimado). Adicionalmente, se reporta un nivel elevado de Obligaciones Financieras sin Costo (OFsC), donde se ubica el adeudo histórico con el ISSSTE, mismo que incrementó a 506.5 millones de pesos y representó 40.2% de las OFsC en el 2019.

La Observación Negativa obedece a la limitada liquidez y flexibilidad presupuestal que presenta la entidad ante un escenario económico adverso y la próxima liquidación de la deuda a corto plazo tres meses previos al cambio de administración en septiembre del 2021, de acuerdo con la Ley de Disciplina Financiera.

Aumento en obligaciones financieras

Asimismo, HR Ratings ratificó la calificación de “HR A” con perspectiva Estable al municipio de Acolman, Estado de México

La ratificación de la calificación se debe a que, a pesar de un menor nivel de endeudamiento, se registró un aumento en las Obligaciones Financieras sin Costo del municipio.

Al cierre del 2019, la deuda neta como proporción de los ILD disminuyó de 11.8% en el 2018 a 3.6%, en línea con la liquidez con la que contó el municipio al cierre del 2019.

Para los próximos años, se estima el ejercicio de estos recursos, por lo que la deuda neta se mantendría en un nivel promedio de 5.9% (contra 7.8% proyectado anteriormente).

No obstante, la métrica de OFsC netas a ILD incrementó de 26.1% en el 2018 a 42.9% en el 2019, en línea con el crecimiento en el pasivo de Proveedores y Contratistas, y se espera que se mantenga en un nivel promedio de 44.2% del 2020 al 2022 (contra 25.2% estimado).

Además, se espera un déficit en el BPA de 1.5% de los IT, sin embargo, una vez ejercidos estos recursos, se mantendría un superávit promedio de 0.2 por ciento.

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