Querétaro, Qro. Integrantes de la Unión Ganadera Regional de Querétaro (UGRQ) externaron inquietud por las implicaciones que podría tener en el sector el Régimen Simplificado de Confianza incluido en la propuesta de Miscelánea fiscal para el ejercicio 2022.

El presidente de la UGRQ, Alejandro Ugalde Tinoco, explicó que algunos planteamientos del régimen podrían vulnerar la participación formal de los pequeños productores en la actividad económica e incluso propiciaría que migraran a la informalidad.

Con el Régimen Simplificado de Confianza se busca sustituir al Régimen de Incorporación Fiscal y al Régimen de actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras (Agapes).

En tanto, expuso el presidente de la UGRQ, en la propuesta federal se plantea que productores asociados a alguna organización no podrán ser parte del Régimen Simplificado de Confianza, “lo que a su vez limita a las asociaciones ganaderas locales”.

“Hay una preocupación muy fuerte porque se está metiendo en el artículo 113-E que nadie que pertenezca a un asociación podrá tener el beneficio de estar en este Régimen Simplificado de Confianza, esto nos limita a nosotros también como asociaciones ganaderas locales; si alguien que pertenezca a una asociación no pudiera tributar en este régimen, eso es algo muy grave y en lugar de promover la organización de todos los sectores, principalmente el sector primario, lo único que están haciendo es dejarnos solos”, pronunció.

Esta medida, expuso, incidiría en que productores se desvincularan de las asociaciones agropecuarias, pues de lo contrario no podrían participar en el régimen propuesto. Pidió que al sector se le dé la oportunidad de poder tributar en el régimen de Agapes o incluírseles en el Régimen Simplificado de Confianza.

“Creo que cuando se elaboró esta ley nunca se pensó en los pequeños productores, ya nos han quitado todos los recursos, pero lamentablemente no se pensó en los pequeños, les exigen que tengan RFC, su FIEL, pero 70% de los productores –y es un dato muy duro– en el estado tiene menos de 10 unidades, vacas o sus equivalencias”, puntualizó.

Las condiciones en que se planea el régimen, refirió, dejan vulnerables a los pequeños productores que en el estado son 70% que cuentan con menos de 10 unidades.

De acuerdo con el presidente de la UGRQ, también se propiciaría la informalidad en el sector y un aumento de transacciones en efectivo, lo que a su vez derivaría en que los productores sean sujetos a actividades delictivas.

“Otro problema grave es que esto va a promover el mal uso de los recursos, sabemos que en nuestro sector comercializan mucho en efectivo y vamos a ver que pueden incrementarse robos, secuestros, contra los productores porque saben que vamos a empezar a mover más efectivo por no poder entrar en estos niveles de régimen. Son problemas económicos que pueden traducirse en problemas sociales muy fuertes, que no podemos permitirlo aquí en el sector”, mencionó.

Organizaciones pecuarias del país –entre ellas la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas– refieren que el Régimen Simplificado de Confianza no ofrece las facilidades administrativas y de incentivos que el actual, lo que generaría presiones para los productores pecuarios, mismos que actualmente se apegan al Régimen de Agapes.

Por ello, en un pronunciamiento conjunto de asociaciones nacionales, han solicitado a los legisladores federales que se conserve el Régimen de Agapes; y que la incorporación al Régimen Simplificado de Confianza sea de carácter opcional y para el caso de personas físicas, sin importar su membresía en figuras asociativas de cualquier naturaleza.

De acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), de la LXV Legislatura, el régimen propuesto será aplicable a las personas físicas con ingresos de hasta 3.5 millones de pesos anuales y a las morales con ingresos de hasta 35 millones de pesos.

El CEFP precisa que tributar en el Régimen Simplificado de Confianza –de ser aprobado– será optativo y quienes en él tributen no tendrán la posibilidad de aplicar sus deducciones, pues la base gravable son los ingresos y no la utilidad, por lo que al no tener la necesidad de deducir sus gastos, no estarían obligados a requerir facturas a proveedores, lo que podría disminuir la posibilidad de realizar revisiones a los contribuyente.

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