Puebla, Pue. La reapertura de 3,500 franquicias con 8,000 empleados en Puebla, no significa que habrá una normalización de las ventas, ya que pasarán dos meses para ver algo de ingresos, aunado a que deberán intercalar al personal, porque sólo pueden operar con el 30 por ciento.

El presidente de la Red Mexicana de Franquicias, Francisco Lobato Galindo, dijo que si bien fue positiva la reactivación, tampoco quiere decir que haya una garantía de conservar todos los empleos, porque durante los más de cuatro meses de paros que fueron de abril a principios de agosto, hubo 1,500 despidos.

Refirió que el fin de semana pasado cuando reabrieron, hubo poca afluencia a los negocios pese al permiso de las autoridades para poder recibir a clientes en locales con terrazas, mesas en el exterior o patios.

Admitió que el panorama de las franquicias es preocupante, porque la mayoría que está en centros comerciales debe cuatro meses de renta y con las pocas ventas que tienen no podrán ponerse al corriente con las administraciones.

Indicó que a los locatarios les darán dos meses para que empiecen a pagar en plazos; sin embargo, las ventas desde mayo se desplomaron al 30% y en el primer fin de semana de la reactivación económica, apenas subieron al 40% en promedio, de acuerdo a lo que reportaron a la agrupación.

Frenan nuevos negocios

Lobato Galindo dijo que, en estas condiciones por la pandemia, también se ha frenado la apertura de al menos 100 franquicias que en el segundo trimestre iban a iniciar operaciones y generarían entre cuatro y cinco empleos directos.

“Los empresarios tomaron la decisión de postergarlas para el 2021, ya que primero deben sacar a flote las que tienen en ventas y que les permitan cubrir sus costos de operación y pagar la nómina”, abundó.

Por otro lado, acusó que con la reactivación económica también se haya permitido regresar al comercio informal a las calles del Centro Histórico, lo cual es peligroso por los riesgos de contagios de Covid-19.

Indicó que mientras a los negocios establecidos hay la advertencia de multarlos hasta con 43,000 pesos por no cumplir con las normas sanitarias para reabrir, en tanto a los puestos ambulantes se les deja operar en impunidad.

Comentó que franquicias y negocios en general del primer cuadro de la ciudad, exigen al ayuntamiento que se impida esa competencia desleal que en este momento no debe existir por la pandemia.