Lectura 3:00 min
Escenario para constructores poblanos puede empeorar si no hay mejoras en segundo semestre de 2021: CMIC
La falta de obras llevó a una veintena de empresas a parar de forma definitiva, vendiendo maquinaria para liquidar personal porque no tenían más capacidad de financiamiento para seguir trabajando.

Puebla, Pue. Alrededor de 7,000 empleos sin recuperar, la quiebra de 20 empresas y el alza de precios en materiales, que ha impedido concluir obras que se debieron terminar en el 2020, es parte del saldo que ha dejado la pandemia de Covid-19 al sector de la construcción, que advirtió puede empeorar en este año si no ven mejoras para el segundo semestre.
El presidente local de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Héctor Sánchez Morales, comentó que este escenario, para los 300 socios que quedan, todavía es más complicado porque no se han lanzado licitaciones de obras del gobierno estatal y los municipios que integran la zona metropolitana.
Refirió que en el primer confinamiento por la pandemia se perdieron 8,000 empleos de abril a agosto, pero hubo la recontratación de 3,000, en lo que restaba del 2020; sin embargo, derivado del decreto estatal que volvió a suspender actividades de mediados de diciembre a finales de enero se tuvieron 2,000 despidos, los cuales a la fecha no se pueden recuperar.
“La falta de obras llevó a una veintena de constructoras a parar en forma definitiva, vendiendo maquinaria para liquidar personal y transfiriendo algunas obras privadas a otros para terminarlas, porque no tenían más capacidad de financiamiento para seguir trabajando”, ahondó.
Indicó que algunos constructores de los que quebraron, quienes todavía se quedaron con algo de maquinaria, se dedican al alquiler de la misma para obras, mientras que el resto cambió de giro, pero sin dejar de tener relación con el sector.
Retrasos por descapitalización
Sánchez Morales explicó que, a raíz de la pandemia, hubo escasez de materiales y los que había tuvieron incrementos de 30% en precios; por ejemplo, en productos de cobre y acero, a excepción del cemento que se mantuvo fijo en costos porque las fábricas no dejaron de producir.
En el caso del acero, del cual se hacen las varillas y estructuras metálicas, se comercializa en dólares, y si los fabricantes no tienen disponibilidad suficiente tendrán que surtirse del material rápido y, en consecuencia, el costo repercute en cadena para el proveedor y el constructor, quien debe subir los costos de las obras o parar, siendo esto último lo que pasó en obras de edificios corporativos o de vivienda, abundó.
Bajo este contexto, refirió que las obras están retrasadas entre tres y cuatro meses porque los constructores se descapitalizaron en el transcurso de la pandemia, ya que debían pagar préstamos y nómina, y su recuperación económica no se ha dado como esperaban.
El dirigente local de la CMIC dijo que si las autoridades estatales y municipales dan celeridad a las licitaciones, ayudará a darle dinamismo al sector y propiciar la recuperación de empleos, que en total genera más de 35,000 en el estado.