Puebla, Pue. El Centro histórico de Puebla no requiere más estacionamientos en los próximos tres años y más con la pandemia de Covid-19, ya que están al 40% de ocupación en promedio cada uno de los 112 establecimientos existentes, que generan 4,000 cajones en total.

El presidente de la Asociación de Estacionamientos del Estado de Puebla, Ezequiel Oropeza Gutiérrez, destacó que algunos dueños de estos negocios sólo estaban invirtiendo en habilitar 10 o 20 cajones extras por año, pero en este 2020 se cancelaron los planes.

No obstante, dijo que los estacionamientos en temporada normal están al 80%, ya que no se llenaban aún en fin de semana cuando hay más afluencia al “corazón” de la ciudad.

En entrevista, señaló que también la competencia desleal de quienes lucran con la vía pública en el apartado de espacios ha sido un problema en el primer cuadro de la ciudad, organizaciones informales que cobran hasta 15 pesos a los automovilistas y sin una garantía de proteger a las unidades.

Mencionó que el robo de autopartes y vehículos, son los delitos más recurrentes en estas inmediaciones al centro de la ciudad, situación por la que gran mayoría de automovilistas sí prefieren pagar un cajón de aparcamiento particular.

Comentó que inmuebles hay de sobra en el Centro Histórico para construir más estacionamientos, pero se llegó a un tope cuando el crecimiento del sector se dio entre 2014 y 2017.

Admitió que el programa de repoblamiento del Centro Histórico trae oportunidades de crear nuevos espacios también aprovechando inmuebles en desuso o semi abandonados, pero “no es idóneo el momento, por la pandemia; además que, también ha sido lenta la construcción de edificios de departamentos, lo que marca que aún no hay necesidad”.

Dijo que generar más cajones será a un plazo de ocho años cuando se vea más ritmo en la llegada de familias para vivir en la zona, porque carecen de algún espacio extra en sus edificios para sus visitantes y por ende se ven obligados a dejar su vehículo en la calle.

Reducir trámites

Por otro lado, Oropeza Gutiérrez pidió al ayuntamiento que reduzca el papeleo en cuanto a su regulación y refrendo de permisos, ya que se les da un trato de “giro negro”, mientras que a los valet parking se les permite trabajar sin permiso alguno.

Calificó como excesiva la forma en que son inspeccionados por protección civil, lo cual ocurre en forma constante.

Mencionó que los inmuebles donde están operando son espacios seguros y eso quedó demostrado durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, en donde ningún vehículo resultó afectado mucho menos se tuvieron fallas estructurales.

Aun así, señaló, las autoridades continúan con mucho rigor en cuanto a los trámites de refrendo de permisos, ya que los revisan como si fueran un bar o un antro, pese a que lo único que guardan son automóviles.

“Somos de los negocios más atractivos para todos los inspectores y hemos hecho un gran esfuerzo para cumplir todos los requisitos que nos exigen, pero es demasiado ese trato que nos dan”, apuntó.

rrg