Querétaro, Qro. El desarrollo y colocación de vivienda de bajo costo muestra rezagos en la entidad, a través de productos crediticios, como por medio de los subsidios para cimentar este tipo de unidades habitacionales.

Al 31 de agosto, la entidad no tiene registro de subsidios otorgados a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). En tanto, a nivel nacional se contabilizan 8,783 subsidios, mismos que se evocaron principalmente en el programa nacional de reconstrucción (79.4%), en seguida, para el programa de vivienda social (18.9%) y para el programa de vivienda social (cofinanciamiento) se aportó sólo 1.6%, en contraste, en el 2019, en el país se otorgaron 94,569 subsidios, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV).

Respecto a la colocación de vivienda en el estrato económico y popular a través del Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del estado (Fovissste), de enero a julio, en el estado se otorgaron sólo nueve créditos para este tipo de vivienda, es decir, 1.4% de los 645 que materializó este instituto en la entidad.

En tanto, durante el 2019 sólo se colocaron 17 para vivienda económica y popular (1.4% del total) y en el 2018 fueron 48 (2.9% del total).

De los 4,751 créditos hipotecarios materializados de enero a julio a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), 705 (14.8%) son para vivienda económica y popular. A lo largo del 2019 sumaron 1,802 (18.6% del total) y en el 2018 ascendió a 2,601 créditos para vivienda económica y popular (23.5% del total).

En el estado se contabiliza a 210,000 trabajadores a través del Infonavit, como demanda potencial de créditos de vivienda, de los cuales, 30% corresponden a derechohabientes con un ingreso salarial de una Unidad de Medida y Actualización (UMA), explicó la representante en Querétaro de la dirección general del Infonavit, Diana Félix Andrade.

En tanto, 50% se encuentra por encima de las ocho UMAS, por lo que el otro 50% se distribuye por debajo de ese nivel salarial.

Destacó que para desarrollar y colocar vivienda asequible es necesaria la intervención de los tres niveles de gobierno, tanto municipal, como estatal y federal.

Sin embargo, agregó que los constructores registran en el estado vivienda con características de calidad y confort; aunado a que los trabajadores del estado reportan un poder adquisitivo que permite la colocación de créditos, mismos que generan alta plusvalía.

De acuerdo con Félix Andrade, una alternativa para la población con bajos ingresos es el programa Unamos créditos que ha lanzado el Infonavit y que permite que más de dos trabajadores puedan sumar sus créditos para acceder a una misma vivienda.

El titular del Instituto de la Vivienda del estado (IVEQ), Germán Borja, destacó que uno de los retos que enfrenta el sector es crear y retomar programas para el desarrollo de vivienda social, labor en la que -agregó- deben trabajan conjuntamente los estado y la Federación, con la finalidad de abastecer la necesidad de vivienda de la población de escasos recursos, particularmente la que no puede acceder a la banca de desarrollo.

Confió en que a través de las políticas públicas del gobierno federal, evocadas a la población de escasos ingresos, se puedan estudiar alternativas de apoyo.

A este escenario se suma que se retiró el programa de autoconstrucción, que implicaba acceder a un subsidio de 64,500 pesos federales, más 40,000 pesos estatales, 40,000 pesos municipales y 26,000 pesos aportados por los beneficiarios, con la finalidad de cimentar unidades para población de escasos recursos.

Actualmente, a través del IVEQ se han desarrollado alrededor de 2,480 viviendas, previendo cerrar el próximo año (que es cuando concluye la administración estatal) con alrededor de 3,200 unidades.

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