San Luis Potosí, SLP. Uno de los grandes retos para la industria automotriz no sólo de San Luis Potosí sino del país es el desarrollo de proveeduría para que las empresas locales comiencen a absorber el negocio que genera el sector.

Así lo apuntó Héctor Soto Aduna, director general del Clúster Automotriz de San Luis Potosí, quien explicó que ante esta situación, en el estado se materializan dos estrategias fundamentales, una de ellas es tratar de generar negocios y sinergias entre las firmas que son socias del clúster y, por otro lado, con compañías instaladas en otras entidades.

“En vez de continuar importando de algún país del extranjero, volteamos a ver qué tiene Guanajuato, Querétaro u otros estados y comprarlo ahí”, comentó.

Soto Aduna informó que en territorio potosino están por arrancar en los próximos meses un programa de desarrollo de proveedores, en el que participarán 60 pequeñas y medianas empresas (pymes) a través de una metodología que se aplicará en conjunto con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por su sigla en inglés).

A través de éste, expuso, se establecerá la línea base de dónde se encuentran los proveedores para dos aspectos: si las firmas ya son proveedoras de la industria para que su negocio crezca y el segundo, para que si aún no lo son, dejarlos potencialmente listos para que puedan entrar a competir por una serie de oportunidades.

“Es un programa en el que trabajaremos por los próximos cinco años, en el que tendremos a un experto trabajando con estas empresas. Se planea desarrollar o integrar a 60 empresas mexicanas dentro de la cadena de suministro de las grandes Tier 1 y los Fabricantes de Equipo Original”, dijo el director general del Clúster Automotriz de San Luis Potosí.

La oportunidad de negocio para estas compañías, añadió, está identificada a través de commodities en las áreas de forja y fundición de maquinados de alta precisión, partes estampadas, plásticos de ingeniería y algunos procesos secundarios importantes como son los recubrimientos y tratamientos térmicos.

“Está muy bien identificada la demanda y junto con JICA, Jetro —Organización de Comercio Exterior de Japón— y los clústeres estamos identificando a todos aquellos colaboradores potenciales que tengan las capacidades que de inicio se requieren y prepararlos para hacerles crecer sus oportunidades de negocio y el negocio dentro de este ámbito japonés”, acentuó Héctor Soto.

De estas empresas, afirmó, algunas ya son proveedoras de la industria automotriz. Como parte del ejercicio se pretende cuantificar el monto que se podrá dejar de importar.

En México, la industria automotriz genera 2.8% del Producto Interno Bruto nacional y 18.1% del referente a la manufactura.

“Este desarrollo automotriz se ha dado en los últimos ocho años, prácticamente. Esperamos seguir creciendo por encima de la media nacional”, indicó el directivo.

El Clúster Automotriz de San Luis Potosí cuenta con 65 integrantes y este año se pretende cerrar con hasta 80 socios.

Relación nipona

De acuerdo con información del gobierno de San Luis Potosí, entre el 2011 y este año la presencia de empresas japonesas en la entidad se incrementó 12 veces, llegando a 59 firmas.

En un encuentro del mandatario del estado, Juan Manuel Carreras López, con el cónsul general de Japón en Guanajuato con jurisdicción en San Luis Potosí, Osamu Houkida, el diplomático indicó que tras el crecimiento del número de compañías que han llegado a esta entidad, la presencia de japoneses ha incrementado, de 35 a más de 300 en el mismo periodo.

Como parte de la reunión con el Ejecutivo estatal, se fortalecieron los lazos en materia comercial, cultural, académica e industrial.

Según datos de la Secretaría de Economía, la Inversión Extranjera Directa (IED) proveniente de Japón comenzó a intensificarse hacia San Luis Potosí a partir del 2012. De ese año al cierre del 2017, el estado captó 601 millones de dólares.

De 1999 al año pasado, la entidad registra una IED de 12,171.4 millones de dólares. Estados Unidos es su principal inversor, con 29.6% del total, mientras que Japón se posiciona en el sexto lugar, con 5.3 por ciento.

Caso Ford

La cancelación del proyecto de Ford, en el 2017, no desanimó la actividad manufacturera de San Luis Potosí.

Durante el año pasado, el estado se posicionó en el Bajío como el de mayor crecimiento anual (tercero en el país). De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el acumulado enero-diciembre del 2017, el valor total de la producción de la industria manufacturera en San Luis Potosí fue de 319,375.1 millones de pesos corrientes, que significó una variación anual de 24.0%, en términos reales, el mayor nivel registrado en el estado.

Recientemente, Raúl Martínez Jiménez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), aclaró que tras la cancelación del proyecto de Ford, quedó un gran terreno que ahora se promueve para atraer inversión de la industria férrea, de camiones, motores o de alguna otra que pueda aprovecharlo.

“Queremos aprovechar la coyuntura para que una empresa de esta envergadura llegue a San Luis Potosí”, comentó. Actualmente, el gobierno del estado, añadió, también realiza su labor de promoción para aterrizar alguna inversión en la zona.

El presidente de la Canacintra local destacó que a pesar de que sí hubo afectación a la inversión de empresas proveedoras de Ford que finalmente no pudieron instalarse, “San Luis Potosí lo tomó con buenos ojos, vimos que San Luis Potosí es fuerte”.

Recordó que la llegada de General Motors fue la plataforma para que el sector automotriz se posicionara en el estado y ahora se ubica en el top 10 de las firmas de la industria manufacturera.

“Todos los días, empresas de todas partes del mundo, automotrices, de plásticos, de tapicería, llantas, todos los días nace una nueva empresa del sector automotriz, por lo que desde la Cámara se impulsa a las pequeñas y medianas empresas para que tengan un rol en esta industria”, expuso Martínez Jiménez.

En julio del 2017, el gobernador estatal informó que su administración concluyó sin contratiempos legales las arduas negociaciones con Ford por haber cancelado la instalación de una de sus plantas en la entidad, razón por la que la compañía pagó 1,169 millones de pesos, que es el máximo estipulado en el convenio para cubrir gastos realizados.

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