Tijuana, BC. Durante el año en curso están proyectadas por lo menos 38 obras verticales en Tijuana que ya arrancaron su edificación y que están planeadas para comenzar a funcionar antes de concluir el 2018, según información del Consejo Estatal de Profesionales Inmobiliarios de Baja California.

El presidente del organismo, Gustavo Chacón Aubanel, explicó que la ciudad vive un auge en este tipo de construcciones desde hace aproximadamente dos años, cuando comenzó el recorte para el gasto en obra pública y las constructoras enfocaron sus proyectos hacia las edificaciones verticales.

Dijo que los casi 40 edificios son condóminos de lujo en zonas residenciales, cuyo costo oscila entre 800,000 y 1 millón de pesos, además de centros comerciales con oficinas y también centros médicos que forman parte del clúster médico, como clínicas para cirugías estéticas.

Chacón Aubanel explicó que los 38 proyectos están en etapa inicial, aunque hay un porcentaje mínimo que se encuentra en la última etapa de venta; por ejemplo, el recién inaugurado Commuter, un edificio de uso mixto que además de ser una construcción habitacional también tendrá espacios de esparcimiento y área laboral, con un valor comercial de aproximadamente 1.5 millones de dólares.

De acuerdo con el director del proyecto, Miguel Marshall, la obra constará de 15 unidades de departamentos en donde también habrá comercios y una biblioteca que cubrirá las necesidades culturales, por lo que se espera que sea un lugar vital para el bienestar de quienes radiquen ahí.

En tanto, Chacón Aubanel dijo que los nuevos espacios habitacionales están concentrados dentro de las urbes, debido a los lineamientos de financiamientos que mantiene el gobierno federal que dan prioridad a las obras dentro de la mancha urbana que a aquellas que están en la periferia.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Tijuana, Gabriel Valenzuela Moreno, indicó que el auge dentro del sector inmobiliario, lejos de estar relacionado con la obra pública o la construcción de viviendas de interés social, es principalmente para la construcción de diseños verticales.

Presupuesto

Explicó que el estado y la federación destinaron menos presupuesto para obra pública durante el 2018, por ello las empresas optaron por evitar construir casas para la clase media al considerar que no hay negocio ni quién pueda pagarla; la alternativa fue migrar hacia donde existe un mercado activo: condominios de más de 1 millón de pesos.

Valenzuela Moreno añadió que durante los últimos cuatro años la inversión de obra pública cayó 70%; por ejemplo, en el 2014 el estado destinó alrededor de 4,500 millones de pesos a este fin, mientras que para este año el presupuesto apenas rebaso 600 millones de pesos.

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