A fin de impulsar el desarrollo económico de la región sur-sureste del país, la Iniciativa Privada (IP), en conjunto con la academia y los gobiernos estatales conformarán una agenda industrial estratégica para identificar proyectos que cada entidad requiere, adicionales a los contemplados en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024 presentado por la administración federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Lo anterior, siguiendo los pasos de los gobernadores de Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Jalisco, quienes conformaron la Alianza Centro-Bajío-Occidente, una iniciativa que cuenta con el apoyo del Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación Patronal de la República Mexicana para potenciar en sus estados el desarrollo económico y la inversión a través de una plataforma logística.

Luego de una reunión entre la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y los titulares de las secretarías referentes al desarrollo económico de Yucatán, Oaxaca, Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Chiapas, Veracruz, Guerrero y Puebla, el presidente del organismo, Francisco Cervantes, explicó que se trata de proyectos complementarios a los planteados por López Obrador.

“Es un esfuerzo que hacemos los industriales con la mano de los gobiernos de los estados. Estamos conectados en la visión del gobierno desde el plan de desarrollo que es un esfuerzo muy importante”, aseguró.

“Estamos desarrollando el proyecto. Toda la industria, todas las ramas tienen mucho que aportar. No olvidemos que el sur-sureste es una de las regiones más ricas naturalmente, tiene mucho que aportar en agroindustria, minería, en la parte automotriz por la gran mano de obra que tiene”, añadió el presidente de la Concamin.

Recordó que desde el año pasado la Concamin ha insistido en la creación de una política industrial.

“Estamos adicionando para el crecimiento económico esta propuesta de 22 renglones que también lo estamos analizando en el parlamento abierto (...) Proponemos también que en el próximo presupuesto federal haya recursos para obras públicas, que sea mayor la inversión (...) son los eslabones de una economía que hacen funcionar la cadena”, dijo.

“Es un proyecto más amplio, pero donde estarían embarcados por supuesto los proyectos impulsados por el presidente de la República. Adicionalmente a los proyectos, existen otros de desarrollo regional que los estados de manera compartida tienen identificados para ponerlos sobre la mesa”, refirió el director del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (institución que apoya la elaboración de la agenda), Eduardo Sojo.

En el caso de los mandatarios de la región centro-Bajío-occidente, indicó, están planteando hacer desarrollo regional, “es muy buena idea porque al final comparten estrategias, hay muchos proyectos que hacen sinergia; por ejemplo, hay dos aeropuertos muy importantes de carga, el de Querétaro y Guadalajara que pueden ser aprovechados por otros, varios proyectos carreteros que se unen, la parte industrial, el clúster automotriz por señalar alguno”, mencionó.

“Muchos proyectos, si se hacen de manera compartida, el producto es mucho mejor que si la promoción la hiciera cada estado por sí solo. No es un plan de desarrollo, es una agenda estratégica que contiene aquellos proyectos regionales que hagan sentido para todos los estados”, acotó.

Francisco Cervantes adelantó que el próximo 14 de agosto se realizará una reunión para definir las líneas de acción específicas de la agenda estratégica, en la que participarán autoridades estatales, federales, IP y academia.

Por ejemplo, a principios de este mes, el sector constructor poblano solicitó al gobierno de López Obrador que considere al estado dentro de las obras regionales del PND, al ser la entidad puerta del sur-sureste del país.

Motor de Desarrollo

Cabe recordar que los proyectos regionales del Plan Nacional de Desarrollo son tres: Tren Maya, Istmo de Tehuantepec y Zona Libre de la Frontera Norte.

Para la obra del Corredor Transístmico se estima la modernización del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec; los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca, en materia de carga, transporte, almacenaje, embalaje y servicios logísticos; la infraestructura carretera y de caminos rurales, y la red aeroportuaria. Además, se construiría un gasoducto para abastecer a empresas y consumidores domésticos.

En este corredor se pretende la creación de zonas libres (incentivos fiscales y no fiscales), que contempla 76 municipios oaxaqueños y veracruzanos donde disminuiría el Impuesto al valor Agregado y el Impuesto sobre la Renta y se ofrecería combustible a precios reducidos.

Para el 2019 se inyectarán 8,000 millones de pesos y se espera que en el 2020 el corredor compita en costos y tiempos frente a otras opciones de transporte interoceánico.

En este contexto, en el marco de la reunión, el secretario de Economía de Oaxaca, Juan Pablo Guzmán Cobián, señaló que se trata de uno de los proyectos de mayor importancia para la región “y lo vemos como un detonador de desarrollo económico no solamente de nuestros estados sino de toda la región sur-sureste”.

Dijo que los avances hasta el momento son en su mayoría técnicos y de infraestructura ferroviaria y portuaria con la que ya se cuenta.

“Hay gran interés de la industria y del mejoramiento de la infraestructura, hay gran interés de la industria nacional, de la de exportación, también por conocer más incentivos fiscales que vamos a tener”, expuso.

Enrique Nachón García, secretario de Desarrollo Económico y Portuario del Estado de Veracruz, manifestó que, en primera instancia, se tienen contemplados seis parques industriales, sin embargo, este número puede incrementar conforme se vaya desarrollando la obra.

ZEE

Sobre la desaparición de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), proyecto regional más importante del sexenio de Enrique Peña Nieto, Guzmán Cobián aseveró que no significó un freno para las inversiones del estado, ya que el corredor ha atraído el interés de invertir de países como Singapur, China, Japón y España.

“Había cartas de intención que tenía la Autoridad Federal para el Desarrollo de las ZEE, dichas cartas no las compartieron por confidencialidad; sin embargo, el apetito por invertir en Oaxaca está latente porque tenemos el interés de todos estos países por invertir y de la industria nacional, sobre todo en maquiladora, manufacturera y de exportación”, finalizó.

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