Monterrey, NL. En 2020 el 70% de los contratos del gobierno de Nuevo León con proveedores fueron asignados a micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), de un total de 3,167 millones de pesos, sin embargo, un área de oportunidad es mejorar el tiempo de pago a estas empresas, que actualmente es de 45 días naturales.

Así lo comentó Juan Villarreal Salazar, director de Adquisiciones y Servicios Generales de la Secretaría de Administración, durante la reunión con el equipo de transición del gobierno entrante.

“A partir de 2020 con la plataforma de proveedores se empezó a tomar en cuenta como indicador, el número de empresas que son mipymes (…) de los 3,167 millones de pesos que se contrataron, de toda la proveeduría, el 70% son Mipymes, el otro 30% son empresas más grandes”, explicó el funcionario.

Propuso que en sinergia con la Secretaría de Finanzas y Tesorería general del estado se podría robustecer la parte de términos y condiciones en programas de inversión, desde que el usuario presenta un presupuesto, o proyecto.

Por su parte, el secretario general de gobierno Enrique Torres Elizondo, explicó que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), hizo algunas recomendaciones que darían muchas ventajas en términos de pago.

Sin embargo, “es difícil, porque sabemos que la Tesorería no tiene garantizados los flujos, pero (se podría crear) algún programa que le diera cierta certeza a las Mipymes; porque los incentivamos a participar, participan, ganan, se les asigna (un contrato) y quiebran, porque no tienen la capacidad económica de soportar como una (empresa) grande”, enfatizó Torres Elizondo.

Cada contrato tiene sus términos, abundó, algunos se pagan a 30 días, pero el estándar con 45 días naturales más el proceso interno, esto podría desincentivar la participación de más proveedores pequeños, porque “no cualquiera puede aguantar”, y la Tesorería depende del pago de impuestos.

FASP

En el caso específico del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), Villarreal Salazar explicó que se tenía un presupuesto de 60 millones de pesos para vehículos, “se inscribieron los proveedores, acudieron a la apertura de propuestas y al subastar no se animaron, se declaró desierta (la convocatoria), debido a la escasez que está presentando el mercado global de los chips”.

Explicó que pasando el mes de octubre ya no se podría recalendarizar, por ello se necesitaría que las armadoras tuvieran una fecha de compromiso de entrega.