Puebla, Pue. En casi cinco meses que van de la pandemia de Covid-19, 40% de 1,500 franquicias ubicadas en Puebla y municipios conurbados, han quebrado o son puestas a la venta, con el propósito de poder obtener ingresos y pagar de deudas o liquidar al personal, que en total significan más de 2,500 despidos.

Francisco Lobato Galindo, presidente de la Red Mexicana de Franquicias, dijo que los cierres de negocios se dieron entre abril y lo que va de agosto, fue debido a que los propietarios no resistieron más la falta de ingresos en este tiempo y que tenían la esperanza de reabrir a principios de junio, de acuerdo a lo que preveía el gobierno estatal para el sector restaurantero incluidas cafeterías y negocios de comida rápida, pero no ocurrió así, sino hasta el día 7 del presente mes.

Refirió que en julio pasado empezaron a cancelar los contratos de arrendamiento tanto de inmuebles para comercio como de oficina, derivado de los cierres temporales y al ver que no había fecha para reapertura por parte de la autoridad estatal, que emitió los decretos para suspender actividades en negocios no esenciales desde el 20 de marzo.

También está muy afectado el sector hotelero, hay cerca de 40 hoteles de franquicia en la Ciudad de Puebla que están quebrados y que representan el 15% del sector; lo mismo que en el sector gasolinero hay avisos de emplazamiento del cierre de 50 gasolinerías, la mayoría en la figura de franquicia, y que operan ya en números rojos por bajas ventas de combustible, por falta de movilidad de la gente y de la actividad comercial, comentó.

“Apenas estamos empezando a ver los estragos de la pandemia y esto no va a mejorar si no hay una reactivación al 60% por lo menos, ya que operar al 30% de aforo un restaurantes o comercio, no contribuye a la recuperación económica”, ahondó.

Pronóstico reservado

Lobato Galindo estimó que a las franquicias llevará lo que resta del presente año para ver mejores ingresos, pero es un pronóstico reservado si continúan operando a medias.

Indicó que los dueños de las franquicias por necesidad están recurriendo a la venta de sus negocios, en muchos casos malbaratándolos al 40% de su valor real, por la urgencia de conseguir dinero para liquidar a los empleados y pagar préstamos de bancos que no dan tregua en este tiempo de crisis.

Comentó que las franquicias de alimentos o cafeterías pequeñas tienen entre 4 y 5 empleados, las cuales resistieron solo tres meses de paros, después de estar funcionando entre 8 y 15 años, ubicadas en el Centro Histórico o centros comerciales de la zona limítrofe con San Andrés Cholula y San Pedro Cholula.

Indicó que los préstamos que ofrece Nacional Financiera (Nafin) son opciones inviables para las franquicias, ya que solo eran para subsistir y no para reabrir, por ello nadie de los que cerró quiso recurrir a la ayuda considerando que deben pagarlos cuando no hay ingresos.

Advirtió que la actividad económica en general está en crisis, donde también parte de la culpa de no reactivarse al 100% obedece a que las personas continúan sin respetar las disposiciones y eso no permite bajar las cifras de contagios por Covid-19.

Reiteró que acataron las restricciones desde un principio e intentaron aguantar todos los cierres sin ingresos, pero llegaron al límite varios y ahora están las consecuencias de despedidos que van a seguir así como la quiebra de más negocios.