El sector empresarial cuestionó el papel que tendrá la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) en la adquisición de medicamentos del exterior, pues afirma que no existe una supervisión, habrá mayor burocracia y la normatividad que la rige no es superior a la establecida en México.

La industria farmacéutica está regida bajo normas mexicanas que se apegan a los productos fabricados y de calidad con estándares internacionales, de naciones de primer mundo; en cambio, los medicamentos que licita la UNOPS no son de alta especialidad y atienen el perfil epidemiológico de países pobres.

Jesús Granados, presidente industrial médico de la Canacintra dijo que la normatividad exigida por la ONU no es superior a las reglas definidas por la legislación mexicana operada, pues la producción y comercialización de la industria farmacéutica están regidas por normas de primer nivel.

México es el octavo exportador de dispositivos médicos a nivel mundial y “nuestra calidad no demerita”, aseguró el industrial, quien cuestionó el argumento de corrupción para la compra externa de medicamentos, en lugar de las licitaciones internas del sistema de salud.

El viernes pasado, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, informó que la industria nacional podrá participar en los procesos de licitación para la elección del medicamento a nivel internacional. Aunque aclaró que “sólo podrán ser consideradas aquellas (farmacéuticas) que cumplan con los altos niveles de calidad y honestidad que exigen estos organismos y nosotros”.

[email protected]