"Hablé con Paulo Guedes (ministro de Economía brasileño) esta mañana, la noticia fue muy bienvenida. Habíamos estado trabajando durante meses en esto, de una manera reservada, obviamente”, dijo el presidente brasileño Jair Bolsonaro tras recibir el apoyo de Estados Unidos para que Brasil ingrese a la OCDE, uno de sus principales triunfos en el frente externo. “Hay más de 100 requisitos para que seas aceptado. Estamos bastante adelantados. Más que Argentina”, comparó.

Pero Bolsonaro, que dijo que entrar en la OCDE es como llegar a “la primera división”, evitó hablar de plazos y explicó que “no depende sólo de Trump. Depende de otros países”. Más allá de que Bolsonaro ha intentado en los últimos meses despegarse un poco del alineamiento automático con Estados Unidos, el visto bueno de la gestión de Donald Trump es un gesto al liderazgo de Brasil en la región, mientras que Argentina queda relegada a la espera de una decisión.

El ingreso de Argentina a la OCDE constituyó una de las prioridades que fijó para su gobierno el ahora expresidente Mauricio Macri al inicio de su gestión. Sin embargo, la invitación no llegó.

Ya como presidente de Argentina, Alberto Fernández no se ha pronunciado al respecto. Sin embargo, en enero del 2019, comentó: “A la Argentina ser parte de la OCDE no le sirve para nada, pero le cuesta la destrucción de industrias enteras”.

Embajada confirma información

La información fue proporcionada por la Embajada de Estados Unidos al diario brasileño Folha de São Paulo. La representación diplomática divulgó un comunicado de prensa anticipando la posición que presentará el gobierno de Donald Trump en París, en la reunión del Consejo de la OCDE.

“Estados Unidos quiere que Brasil sea el próximo país en iniciar el acceso a la OCDE”, informó la representación diplomática americana. “La decisión de priorizar Brasil es una evolución natural de nuestro compromiso, reafirmado por el secretario de Estado, Mike Pompeo, y por el presidente Donald Trump”. Y agrega el comunicado: “El gobierno brasileño está trabajando para alinear sus políticas económicas al padrón OCDE”.

La representación estadounidense destacó también los “esfuerzos continuos” del gobierno brasileño en relación con la agenda de reformas económicas “en línea con la OCDE”, conducidas por el liberal ministro de economía Paulo Guedes. La decisión significa un giro sorpresivo, pese a la conocida buena sintonía entre Trump y Bolsonaro.

Desde EU, un vocero del Departamento de Asuntos del Hemisferio Occidental confirmó la información: “Estados Unidos quiere que Brasil se convierta en el próximo país en comenzar el proceso de adhesión a la OCDE”.

En octubre, Pompeo había enviado una misiva al secretario general de la entidad, Angel Gurría, en la que sugería como candidatos a Argentina y Rumania.

La ausencia de Brasil en esa nómina, traducida en un tibio apoyo al país para que ingresará en el club de los “países ricos”, había generado críticas del gobierno brasileño. Pese a los constantes guiños de Bolsonaro a Trump, muchos hablaban de un amor no correspondido. En marzo del año pasado, Bolsonaro visitó Washington y recibió de Trump un gesto de apoyo a las pretensiones de ingresar en la OCDE. Sin embargo, luego de ese encuentro la falta de compromisos claros habían generado dudas.

OCDE y Brasil, la relación

• En el 2007, Brasil fue seleccionado para formar parte de un grupo selecto de países (Sudáfrica, Brasil, China, India e Indonesia) para iniciar el proceso de Compromiso Extendido con la OCDE.

• En el 2012 Brasil fue asignado a la categoría de socio clave.

• En el 2015 se firmó el Acuerdo Marco de Cooperación entre Brasil y la OCDE.

• En el 2017 se firmó un acuerdo para establecer una oficina de la OCDE en Brasil.

• En julio del 2019 se estableció el Consejo para la Preparación y el Seguimiento del Proceso de Adhesión de Brasil a la OCDE.