El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que China eliminará las barreras comerciales y confió en que ambos países resolverán sus disputas en el intercambio de mercancías.

“China eliminará sus barreras comerciales porque es lo correcto. Los impuestos se volverán recíprocos y se hará un trato en materia de propiedad intelectual. ¡Un gran futuro para ambos países!”, dijo a través de su cuenta de Twitter.

Trump añadió que él y Xi Jinping, presidente de China, siempre serán amigos, “sin importar lo que suceda con nuestra disputa comercial”.

El viernes, los gobiernos de las dos naciones advirtieron que están preparados para una guerra comercial que eventualmente podría iniciar entre ellos en el corto plazo.

“Existe el potencial de una guerra comercial”, dijo Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, durante una entrevista con CNBC. “Por un lado, estamos dispuestos a continuar las negociaciones. Y, por otro lado, el presidente (Donald Trump) está absolutamente preparado para defender nuestros intereses”.

El jueves pasado, escalando rápidamente la confrontación bilateral, Trump amenazó con imponer aranceles adicionales a las importaciones de productos de China por un valor de aduana de 100,000 millones de dólares por presuntas prácticas ilegales de propiedad intelectual y transferencia de tecnología.

“Parece que el lado estadounidense ha malinterpretado la situación y ha tomado un movimiento extremadamente equivocado”, dijo Lu Kang, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, durante una conferencia. “China está bien preparada, e inmediatamente lucharíamos con fuerza y sin vacilación, si Estados Unidos publica una lista de productos para el aumento de aranceles de 100,000 millones de dólares. Advertimos a Estados Unidos antes de que no deje nada a la suerte”.

El 22 de marzo, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés) dio a conocer los resultados de una investigación de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 sobre las prácticas del gobierno chino con respecto a la transferencia de tecnología y la propiedad intelectual.

El informe detalla cuatro métodos que el gobierno chino usa para avanzar injustamente sus objetivos de política industrial: transferencia forzada de propiedad intelectual o tecnología; restricciones de licencia discriminatorias; adquisición de tecnología y activos coordinados o respaldados por el Estado; y uso de intrusiones cibernéticas para obtener acceso no autorizado a información corporativa confidencial.

La USTR recomendó el 3 de abril que Estados Unidos aplique un arancel de 25% a 1,300 productos de origen chino por valor de 50,000 millones de dólares anuales, incluyendo medicamentos, semiconductores, maquinaría agrícola, robots industriales y autos. En respuesta, al día siguiente, China informó que impondrá aranceles de 25% a la importación de 106 productos originarios de Estados Unidos que suman un valor de 50,000 millones de dólares anuales, entre ellos soya, automóviles, químicos, aviones, whisky y artículos de plástico.

El gobierno chino criticó rápidamente las conclusiones de la USTR y la orientación política del presidente Trump. Un representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró que era “irresponsable”referirse a las prácticas comerciales chinas como “agresión económica”.

Guerra comercial, en marcha

2017

Abril. Donald Trump ordenó al Departamento de Comercio de su gobierno iniciar una investigación bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 para indagar si las importaciones estadounidenses de acero y aluminio representaban una amenaza para la seguridad nacional de EU.

Agosto. Trump ordenó, ahora al brazo de política comercial de su gobierno —la Representación Comercial de Estados Unidos— una investigación para indagar si China ejerció prácticas para obligar a las empresas estadounidenses a transferir tecnología y propiedad intelectual en su territorio.

2018

Febrero. El Departamento de Comercio concluyó en su investigación bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 que las importaciones estadounidenses de acero y aluminio ponían en riesgo la seguridad nacional de EU, debido al carácter estratégico de estos metales para la industria militar.

Marzo. Trump decidió poner aranceles de 25% al acero importado y de 10% al aluminio, dejando fuera de la medida —de manera temporal— a una serie de países aliados, entro los que no se incluyó a China.

China anunció a finales de marzo la aplicación de aranceles de hasta 25% en 128 productos estadounidenses con valor de importación de hasta 3,000 millones de dólares, al considerar que los aranceles estadounidenses bajo la sección 232 debían entenderse como salvaguardas.

El 23 de marzo, Trump anunció que llevaría a la OMC su disputa bajo la sección 301, pues su investigación arrojó que China robaba propiedad intelectual a las empresas estadounidenses asentadas en su territorio.

Abril

El 3 de abril, el gobierno de EU finalmente anunció como represalia la imposición de aranceles de 25% a la importación de 1,300 productos chinos por 50,000 millones de dólares. Entre los bienes afectados figuran baterías, maquinaria agrícola, textiles, refrigeradores, etcétera.

El 4 de abril, China contraataca con el anuncio de aranceles de hasta 25% a una lista de 106 productos estadounidenses por un valor de 50,000 millones de dólares. La lista de productos incluye soja, automóviles, productos químicos, aviones, whisky y artículos de plástico.

El 5 de abril Trump revira instruyendo a su representación comercial a que indague si es posible imponer aranceles adicionales a productos chinos con un valor de aduana de 100,000 millones de dólares, en vista de la “injusta” represalia china a los aranceles estadounidenses por robo de propiedad intelectual.