En medio de diversos cambios en términos de aprovechamiento de recursos naturales e impactos climáticos a los que se enfrenta el planeta, tales como las lluvias recientes en diversos lugares del país, las empresas se han visto en la necesidad de redoblar esfuerzos desde sus trincheras para aminorar en la medida de lo posible los fuertes impactos que ha recibido la tierra.

Una de estas empresas es Mabe, que consciente de que el clima en el planeta ya no volverá a ser el mismo, ha elevado su compromiso con la sustentabilidad y lo asume como visión de negocio configurándolo en su modelo corporativo. “En nuestra cultura la sustentabilidad no es un destino, porque suele asociarse el concepto a donde hay que llegar, es una ruta de adaptación y para ello debe realizarse en colaboración por medio de alianzas estratégicas”, declaró Daniel Sosa, gerente de sustentabilidad de Mabe.

Entre las alianzas estratégicas realizadas por la empresa en términos de medio ambiente y que han tenido mayor significado se encuentran las realizadas con la Semarnat y el Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo, entre las que se eliminó el uso de gas refrigerante HFC-134a para dar paso a la manufactura de refrigeradores que incorporen un gas de última generación conocido como R-600a, para ello, se trabaja en la reconversión industrial de sus líneas de producción, así como de los sistemas para el manejo y carga de este nuevo gas refrigerante.

Entre los resultados de este programa se tiene 100% de reducción del impacto al agotamiento de la capa de ozono, 98% disminuye el potencial de calentamiento global, mientras 240,000 toneladas de CO2e serán evitadas al término del proyecto, así mismo entre 10 y 25%, mejora el consumo de energía de los refrigeradores de Mabe. Esta práctica de reconversión se replica en la planta de San Luis en Argentina, mientras que en la planta ubicada en Manizales en Colombia se produce el 100% de sus refrigeradores con gas R-600a.

“Lo que nosotros brindamos se traduce en beneficio para consumidores y sociedad, sobre todo ahora que una buena parte de la población pasa la mayor parte del día en casa y es importante lograr no solo productos que cumplan una función primordial, sino crear soluciones acorde a sus necesidades en línea blanca”, agregó Daniel Sosa.

Por otra parte, conscientes de los temas relevantes en la agenda de la compañía, Mabe y el Centro de Análisis de Ciclo de Vida y Diseño Sustentable organizaron el 1er Foro Latinoamericano del Agua para conversar sobre las innovaciones, casos de éxito y futuro del vital líquido en la región, bajo el lema Building Resilience Faster.

“En el foro se conversó con actores relevantes en América Latina y el Caribe involucrados en la gestión del agua con el objetivo de identificar mecanismos para transitar a la sustentabilidad, tales como un marco regulatorio, marco productivo y marco de consumo, los tres elementos más importantes para esta transición, sin dejar de lado que un cambio en hábitos de consumo es indispensable creando una cultura colectiva”, destacó el gerente de sustentabilidad de la empresa.

Desde Mabe consideran que su reto como empresa es transitar, promover y colaborar en el desarrollo de una cultura de producción y consumo para hacer gente de bien llevando acciones conjuntas con alianzas, asumiendo responsabilidades y detonando que más actores se sumen a este esfuerzo. “Es importante que todos actuemos, la suma de acciones locales tiene cambios e impactos en el entorno, es momento de actuar y preguntarnos como estamos utilizando nuestros recursos”, puntualizó Daniel Sosa.

viridiana.diaz@eleconomista.mx