Cancún, Qroo. El auge de los servicios médicos privados en Cancún tiene un impulso proveniente de los organismos públicos de salud, IMSS e ISSSTE, que en los últimos seis años han subrogado más de 20 millones de pesos en tratamientos especializados.

El delegado del ISSSTE en Quintana Roo, Carlos Gutiérrez, dijo que para este año la convocatoria ya fue lanzada en la página de Internet del Instituto buscando atraer a los hospitales privados de más renombre en Cancún como Galenia, Hospiten y Amerimed, que ofrecen servicios de segundo y tercer nivel que la dependencia no puede ofrecer en la ciudad.

Eduardo Loya, director del hospital privado Galenia, informó a El Economista que previendo el aumento paulatino tanto del turismo médico como de los servicios subrogados del IMSS y del ISSSTE, ya tienen en marcha una inversión del orden de 40 millones de dólares para convertirse un hospital de cuarto nivel con una clínica de oncología, con servicios de cateterismo, cirugía cardiovascular y la ampliación de las instalaciones con 35 camas más de hospitalización, tres quirófanos, una sala de medicina nuclear y helipuerto.

Además construirán a finales de este año un hospital de segundo nivel en Playa del Carmen con 20 camas de hospitalización, helipuerto y ambulancia aérea.

ATENCIÓN A EXTRANJEROS

Tan sólo en pacientes extranjeros, dicho hospital realiza un promedio de 70 cirugías al mes y la proyección es que esa cifra se cuatruplique en los próximos dos años con el aporte de los pacientes de los servicios subrogados y la promoción que desde la Oficina de Visitantes y Convenciones se hará en Estados Unidos para atraer turismo médico, explicó el directivo.

Por su parte, el delegado del ISSSTE dijo que actualmente la mayoría de los pacientes que requieren servicios médicos son canalizados al hospital de cuarto nivel que se encuentra en Mérida, por la falta de esos servicios en Cancún.

Refirió que la información sobre la inversión que ha hecho el Instituto en servicios subrogados es pública y en los últimos seis años supera 10 millones de pesos, sobre todo en aquellos casos de urgencia extrema en que los pacientes no pueden ser trasladados al hospital regional de Mérida.

Una cifra similar maneja el IMSS en servicios de subrogación a hospitales privados, pues incluso pacientes que no requieren servicios de tercer o cuarto nivel son trasladados a clínicas particulares por la alta demanda y los limitados espacios y personal médico con que cuentan ambos institutos, explicó el delegado.

La canalización de los servicios subrogados, añadió, se hace con la intermediación de instituciones bancarias y afianzadoras o incluso compañías de seguros a las que el Instituto paga el costo del servicio.

EN ASCENSO

E l gasto del ISSSTE en subrogación de servicios ha ido en aumento en los últimos seis años, pues mientras en el 2005 gastaron en este rubro un promedio de 800,000 pesos, para el 2010 esa cifra se disparó a 10 millones de pesos y con la convocatoria lanzada para este año se espera que el monto se mantenga, explicó Carlos Gutiérrez.

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