La pregunta que genera consenso entre amplios grupos de interés canadienses con relación al futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no es si Estados Unidos saldrá del acuerdo, sino cuándo lo hará, dijo un miembro del consejo que asesora a la canciller de Canadá, Chrystia Freeland, líder del equipo de ese país que renegocia el tratado.

“Todavía hay una pizca de optimismo, pero tengo que decir que el consenso general (...) no es que sí, sino cuándo va a cancelarse (el TLCAN)”, declaró Rona Ambrose, miembro del consejo y exministra canadiense a la televisora canadiense CTV.

A unas horas de iniciarse las conversaciones formales de la sexta ronda de negociaciones del TLCAN, en Montreal, Canadá, Ambrose relató que después de una reunión de alrededor de dos horas con los miembros del consejo, que “recogen los puntos de vista del sector privado canadiense, de los sindicatos, de todas las áreas del espectro político y de la comunidad de negocios en general, el consenso fue que Donald Trump saldrá (del acuerdo), solamente no sabemos cuándo”.

Al respecto, la canciller Chrystia Freeland reafirmó que Canadá está “absolutamente” preparada para un plan B, de darse la salida de Estados Unidos. “No es un secreto, de hecho, que el presidente Donald Trump ha dicho muy claramente que ha pensado en invocar la cláusula 2205 (del TLCAN), lo que activaría el reloj de los seis meses antes de que EU salga del acuerdo y creo que lo sensato y prudente para nosotros es tomarle la palabra, así que estamos preparados para cualquier eventualidad”, dijo.

“Respecto a lo que Estados Unidos pueda o no hacer, nuestra aproximación es desear lo mejor y prepararnos para lo peor”, añadió.

El 10 de enero, fuentes del gobierno canadiense, que consultaron la agencia Reuters, afirmaron que asignaban una probabilidad alta a que Donald Trump anunciaría pronto la salida de Estados Unidos del TLCAN.

Un par de días después, el presidente estadounidense afirmó al diario The Wall Street Journal, que sería flexible en la renegociación del acuerdo debido a los tiempos electorales en México, pero en declaraciones a la agencia Reuters el miércoles 17 de enero, aseveró que la mejor manera para su país de mejorar el acuerdo era darlo por terminado y comenzar una nueva negociación desde cero.

Al día siguiente, desde su cuenta de Twitter, Trump fustigó nuevamente al TLCAN, al que se refirió como una “mala broma” y sugirió que el muro que pretende construir en la frontera de Estados Unidos con México sería pagado por este último país a través del reequilibrio de la balanza comercial entre ambas naciones (México acumula un superávit con EU de más de 65,000 millones de dólares a noviembre pasado).

Prevén flexibilidad

En la sexta ronda de negociaciones del TLCAN, que se desarrollará desde hoy y hasta el 29 de enero, se espera que se discutan más a fondo algunas de las duras demandas que EU ha exigido a sus socios para cambiar el acuerdo, como elevar la regla de origen automotriz de 62.5 a 85% con 50% de contenido estadounidense.

Al inicio de las conversaciones tanto Canadá como México afirmaron que no aceptarían cambios en este tema ni en otros como el de resolución de controversias, en el que EU pretende flexibilizar los actuales mecanismos para dirimir conflictos comerciales, pero al menos en México han surgido señales de una posición más flexible.

“Tenemos que ser sensibles a que cada quien (cada negociador) va a buscar colgarse una medalla dentro de sus objetivos y ahí, sin duda, la solución pasa por una regla de origen fortalecida en el contenido regional automotriz”, dijo el pasado 10 de enero, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía y cabeza de la delegación negociadora mexicana.

En otra propuesta ríspida estadounidense: la inclusión de una cláusula de terminación automática del acuerdo cada cinco años si los miembros no acuerdan mantener el tratado (cláusula sunset), México planteó la contrapropuesta de establecer una revisión quinquenal del protocolo, pero sin su disolución en automático.

Reglas de origen, el pivote

  • En la sexta ronda de negociaciones del TLCAN se espera la primera discusión amplia y formal sobre la propuesta estadounidense de elevar de 62.5% a 85% la regla de origen automotriz y garantizar 50% de contenido estadounidense.
  • Tanto México como Canadá podrían flexibilizar su posición en este tema para destrabar la estancada negociación. Esto podría contener su contrapropuesta, de acuerdo con las señales enviadas por el gobierno mexicano y por filtraciones a la prensa canadiense:
  • Extender la lista de trazabilidad de los componentes automotrices para incluir elementos como la investigación, desarrollo y software.
  • Se podría excluir del “cálculo de contenido” a componentes que son productos básicos, como frenos, llantas o ventanas.
  • Elevar el contenido regional, siempre que se especifique cómo ello fortalecerá las cadenas productivas de América del Norte.

cabezas negociadoras se reúnen en montreal

México y Canadá fortalecen diálogo

En la antesala del inicio de la sexta ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en Montreal, Canadá, México y Canadá han estrechado su diálogo, frente a lo que se espera sea el episodio negociador que definirá la suerte del tratado.

Ayer, la canciller Chrystia Freeland y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se reunieron en Toronto para analizar los temas que se abordarán en Montreal, mientras que la semana pasada, también en Toronto, se reunieron el ministro canadiense de Finanzas, Bill Morneau, y el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya, quienes coincidieron en que sus países están listos para seguir avanzando en las negociaciones para modernizar el acuerdo.

De acuerdo con fuentes consultadas por diversos medios canadienses, se espera que Canadá lleve propuestas “creativas” a la sexta ronda de negociaciones, en tanto que México ha manifestado también su voluntad de presentar contrapropuestas en los temas más espinosos de las conversaciones, como las reglas de origen en el sector automotriz.

La propuesta canadiense en este áspero capítulo sería que el contenido del vehículo sea calculado considerando el valor total del vehículo, lo que permitiría tomar en cuenta algunos factores como el sistema de software, que actualmente no está considerado en la lista tracing list.

Otra propuesta sería excluir del “cálculo de contenido” a componentes que son productos básicos, como frenos, llantas o ventanas, y añadir lo relativo a “investigación, desarrollo y software”, según lo han adelantado funcionarios canadienses cercanos al equipo negociador. (Redacción, con información de Notimex)

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