El pleno del Senado de la República aprobó por 68 votos de Morena, PT y PES y 51 del PAN, PRI, MC, PVEM y PRD en contra, la reforma del artículo décimo tercero transitorio de la Ley de Hidrocarburos que elimina la asimetría regulatoria aplicada a Petróleos Mexicanos (Pemex) en el mercado mayorista de combustibles; el decreto fue remitido al Ejecutivo federal para su promulgación.

Tras la enmienda, la nueva redacción del artículo referido es la siguiente:

“Al haberse logrado una mayor participación de agentes económicos que propicien el desarrollo eficiente y competitivo de los mercados, se deja sin efectos la facultad otorgada a la Comisión Reguladora de Energía para sujetar a principios de regulación asimétrica las ventas de primera mano de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, así como la comercialización que realicen personas controladas por Petróleos Mexicanos o sus organismos subsidiarios.

“La enajenación que realicen Pemex, sus empresas productivas subsidiarias, o una persona moral, por cuenta y orden del Estado, será considerada como comercialización en términos de lo establecido por la presente ley y sus reglamentos, por lo que se deberán observar los principios de generalidad y no indebida discriminación previstos en la misma.’’

Al fundamentar el dictamen por la Comisión de Energía, Rocío Abreu Artiñano (Morena), su presidenta, afirmó que los cambios a la Ley de Hidrocarburos reivindican el rol preponderante de Pemex en el sector energético como garante de la seguridad nacional y soberanía energética, generando una competencia de iguales condiciones.

“Desde hace siete años imperan desventajas para Pemex; pondremos piso parejo para todos, lo que se traducirá en mejores precios y beneficios para los bolsillos del pueblo mexicano’’.

La priista Claudia Ruiz Massieu Salinas deploró que la mayoría legislativa, irreflexiva, decida “terminar de una vez por todas con la libre competencia en la venta de los hidrocarburos, los petrolíferos y los petroquímicos producidos por Pemex.

“Con la aprobación de esta reforma el costo de la gasolina aumentará aún más, pues todos los participantes del sector tendrán que definir sus precios a partir de la referencia fijada por Pemex, el agente preponderante al que ahora se quiere privilegiar’’.

Si el interés legítimo fuera promover la competencia en condiciones de igualdad, dijo, no habría necesidad del cambio legal “cuyo verdadero propósito es impedir que Pemex pueda volver a ser sujeta a regulaciones asimétricas, quitándole facultades al órgano regulador en la materia.

“Con esta propuesta el oficialismo reconoce que Pemex mantiene una participación preponderante en la comercialización de primera mano de gasolina y diésel, otros petrolíferos y los petroquímicos’’, completó.

Para Xóchitl Gálvez (PAN) la enmienda realizada “es el remate de la intención del titular del Ejecutivo federal para completar su contrarreforma energética y cerrar el mercado a la competencia’’.

Lo único que faltaba, dijo, era quitarle a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) la posibilidad de garantizar un mercado equitativo eliminando la regulación asimétrica de las ventas de primera mano.

“Y aquí la tenemos ahora, la puntilla al libre comercio y un golpe más a la participación privada en el mercado petrolífero y petroquímico, pues al eliminar la regulación asimétrica, Pemex en su carácter de entidad dominante, podrá imponer las reglas, prácticas y contratos en detrimento de las empresas más pequeñas.

“Con ello, Pemex podrá negar, discriminar o condicionar la venta de gasolinas o de diésel, determinar el precio máximo de venta de primera mano y de venta en las terminales de almacenamiento, forzando a los privados a cumplir las condiciones y exigencias contractuales que establezca Pemex.”

rolando.ramos@eleconomista.mx