Riviera Maya, Qroo. Empresarios del sector energético y de la construcción confían que la administración del presidente electo de México, Enrique Peña Nieto (EPN), continuará y fortalecerá la inversión en infraestructura, la cual si bien alcanzó un importante aumento en el actual sexenio aún está por debajo de las necesidades del país.

Nicolás Mariscal Torroella, presidente del Consejo Grupo Marhnos, expuso que la inversión infraestructural en México debe alcanzar niveles de entre 7 y 8% del Producto Interno Bruto (PIB). Actualmente –recordó-, ésta ronda entre 4 y 4.5 por ciento.

De acuerdo con KPMG, el próximo Mandatario del país destinará 161,100 millones de dólares en la industria en una carpeta de 1,001; es decir, tres veces más que lo trazado en la actual administración. La proporción de inversión en obras deberá representar al menos 7% del PIB entre el 2013 y el 2018, superior a 4.2% que significa actualmente, refirió Leonardo Estévez, director de Asesoría Financiera de Infraestructura de la consultoría.

Durante su participación en la Asamblea XXIII del Consejo Empresarial de América Latina, Mariscal Torroella reconoció, no obstante, que el camino no es fácil en México y, en general, en América Latina.

Externó que los recursos presupuestarios son insuficientes para duplicar la partida al sector, por lo cual exhortó a incrementar y optimizar la recaudación tributaria, principalmente en estados y municipios.

Destacó que también es necesario otorgar mayores incentivos fiscales para atraer más inversión, en un escenario de mayor y mejor planeación de largo plazo y un marco legal estable que dé certeza jurídica.

Añadió que requiere mejorar los procesos administrativos, lo cual incluye abatir la corrupción, que –acotó- si bien no es un fenómeno exclusivo de México, sí afecta a la industria.

Refirió que se deben priorizar proyectos con el objetivo de acelerar aquellos que beneficien más a la población y la actividad económica nacional.

Destacó que existe un número de empresas extranjeras importante dispuestas a invertir en América Latina, lo cual es benéfico para el sector. Sin embargo, indicó que debe ser de manera equilibrada con la Iniciativa Privada local.

Y es que, en el caso de México, alrededor de 96% de las compañías de la construcción es pequeña, lo cual limita su participación en los grandes proyectos.

Tenemos mucho por hacer, el campo es enorme para actuar. , manifestó.

Al respecto, Enrique Pescarmona, presidente de IMPSA, dijo estar optimista con el cambio de gobierno.

Se nos están alineando las estrellas y en el mercado hay mucha liquidez lista para invertir en grandes proyectos , externó.

Comentó que la infraestructura debe ser un motor de crecimiento nacional, ya que es fuente importante de empleo, además de que puede impulsar un crecimiento de hasta 7% en el país, que –acotó- es justo lo que se necesita.

Destacó que la continuidad es importante, ya que permitirá sacar a flote proyectos rezagados, como Punta Colonet, así como detonar las obras que se requieren para la detonar la competitividad.