A pesar de la caída en Inversión Extranjera Directa (IED) que se presentó en México el año pasado, de 8.8% anual, el flujo de capital productivo hacia el sector automotriz se mantuvo, lo que es una muy buena noticia, consignó en conferencia de prensa la secretaria ejecutiva de Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena.

De acuerdo con su métrica, estandarizada con la de la Balanza de Pagos del Fondo Monetario Internacional, que es la misma que utiliza la UNCTAD y Banco de México, el año pasado ingresaron al país 31,726 mdd en inversiones productivas. Esto es 8.8% menos de lo que captó México el año 2016.

Esta caída en la dinámica de llegada de IED fue resultado “de un menor flujo de préstamos de compañías, que superó al flujo de reinversiones, nuevos capitales y la reinversión de utilidades”. La funcionaria argumentó que la llegada de capitales al sector automotriz fue resultado de que tanto las empresas norteamericanas como las europeas tenían un calendario programado para el año pasado. Y esgrimió que también se presentaron importantes inversiones de automotrices japonesas.

“Hay un mercado muy potente en la motorización. La región latinoamericana está en un pleno desarrollo en ese sector y ese también es el caso de México. Además se trata de un segmento que comenzó en el norte del país y ya pasó a los estados del centro”, dijo.

Más tarde, entrevistada por El Economista, descartó que la incertidumbre por la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sea un factor que pueda limitar el flujo de inversión. Y retomó el ejemplo de la industria automotriz.

¿Ven ustedes un tiempo límite para completar la negociación del TLCAN? ¿Un punto en el que pueda afectar ya al flujo de la IED?

No. Desde el año pasado tenemos cuatro escenarios planteados donde estimamos qué pasará si se concreta un acuerdo a beneficio de todos; otro donde vemos el efecto si se termina y entran las reglas de la OMC y de la nación más favorecida, donde habría una caída de las exportaciones y un impacto en el PIB. Y otro donde se cancela el tratado y no entran las reglas de la OMC, que sería claramente recesivo. Pero vemos que se reactivará la negociación, que el candidato ganador a la Presidencia está en la disposición de trabajar para ello, de mantener al equipo actual de negociación. Y confiamos en que llegarán a un punto de acuerdo”.

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